Glosario
El glosario
Cada palabra que te cruzas en una lectura, definida con claridad y devuelta a su contexto. Empezamos por la astrología, y las demás prácticas se van sumando semana a semana.
Astrología
55 términos- Sol
- El Sol es el luminar central de la carta natal en la astrología occidental. Su signo, su casa y sus aspectos describen la identidad profunda de una persona, su sentido del yo, su vitalidad y la dirección hacia la que busca irradiar. La tradición lo convierte en el símbolo del espíritu consciente y de la voluntad; la astrología psicológica lee en él el núcleo de la personalidad, aquello que uno busca llegar a ser a lo largo de la vida. Leer →
- Luna
- La Luna es el segundo luminar de la carta natal en la astrología occidental. Su signo y su casa describen la vida emocional de una persona, sus necesidades profundas, sus reflejos instintivos y su sentimiento de seguridad. La tradición la vincula a la madre, a la infancia y al mundo íntimo; la astrología psicológica ve en ella el inconsciente afectivo, la memoria del cuerpo y la manera en que uno se reconforta y se cuida. Leer →
- Mercurio
- Mercurio es el planeta de la mente y la comunicación en la astrología occidental. Su signo y su casa describen la forma en que una persona piensa, aprende, habla e intercambia con los demás, además de su relación con la información y los desplazamientos. La tradición lo convierte en el mensajero de los dioses, ligado al intelecto y al comercio; la astrología psicológica lee en él el estilo cognitivo, la manera de enlazar ideas y de poner el mundo en palabras. Leer →
- Venus
- Venus es el planeta del amor, el placer y los valores en la astrología occidental. Su signo y su casa describen la forma en que una persona ama, lo que la atrae, lo que le parece bello y la manera en que busca la armonía en sus relaciones. La tradición lo cuenta entre los benéficos, ligado a la dulzura y al arte; la astrología psicológica lee en él el sentido del valor, el gusto y la capacidad tanto de recibir como de dar. Leer →
- Marte
- Marte es el planeta de la acción, el deseo y la afirmación de uno mismo en la astrología occidental. Su posición en la carta natal, su signo y su casa, describe la forma en que una persona va a por lo que quiere, defiende su territorio y vive la rabia o el conflicto. La tradición lo vincula al coraje y a la guerra; la astrología psicológica lee en él el instinto de afirmación y el impulso vital. Leer →
- Júpiter
- Júpiter es el planeta de la expansión, el crecimiento y el sentido en la astrología occidental. Su posición en la carta natal, su signo y su casa, describe el ámbito en el que una persona busca crecer, comprender y confiar en la vida. La tradición lo llamaba el gran benéfico, ligado a la suerte y a la abundancia; su cara de sombra es el exceso, la exageración y la promesa más grande que los medios. Leer →
- Saturno
- Saturno es el planeta de los límites, la estructura y el tiempo en la astrología occidental. Su posición en la carta natal, su signo y su casa, describe el ámbito en el que una persona se topa con el esfuerzo, la responsabilidad y la lenta construcción de la madurez. La tradición lo contaba entre los maléficos, ligado a las pruebas y a la carencia; la lectura moderna ve en él al maestro interior que transforma el miedo en competencia duradera. Leer →
- Urano
- Urano es el planeta de la ruptura, la libertad y el despertar en la astrología occidental. Primero de los planetas lentos, permanece largo tiempo en un signo y arrastra, por eso, una coloración generacional; su casa en la carta natal localiza el ámbito en el que una persona busca la independencia, la originalidad y el cambio repentino. Se lo asocia a la innovación, a la rebeldía y a lo imprevisto que rompe las rutinas instaladas. Leer →
- Neptuno
- Neptuno es el planeta del sueño, lo imaginario y el ideal en la astrología occidental. Planeta lento de coloración generacional, atraviesa un signo durante unos quince años; su casa en la carta natal indica el ámbito en el que una persona aspira al infinito, se deja inspirar o se pierde en la ilusión. Se lo asocia a la compasión, a la espiritualidad y al arte, pero también a la confusión y a la huida. Leer →
- Plutón
- Plutón es el planeta de la profundidad, el poder y la transformación en la astrología occidental. El planeta más lento, de fuerte coloración generacional, puede permanecer unos veinte años en un signo; su casa en la carta natal muestra el ámbito en el que una persona atraviesa crisis, muertes simbólicas y renacimientos. Se lo asocia al inconsciente, a la intensidad y a todo lo que se juega en la sombra. Leer →
- Aries
- Aries es el primer signo del zodíaco, un signo de Fuego cardinal regido por Marte, que abarca aproximadamente del 21 de marzo al 19 de abril. En la astrología occidental se asocia al impulso, a la iniciativa y al coraje de empezar. Tener el Sol en Aries describe a una persona inclinada a la acción directa, a la afirmación de uno mismo y a los nuevos comienzos, a veces a costa de la paciencia. Leer →
- Tauro
- Tauro es el segundo signo del zodíaco, un signo de Tierra fijo regido por Venus, que abarca aproximadamente del 20 de abril al 20 de mayo. En la astrología occidental se asocia a la estabilidad, a la paciencia y al placer de los sentidos. Tener el Sol en Tauro describe a una persona apegada a la seguridad, a la constancia y a lo concreto, que construye despacio y conserva lo que ha levantado. Leer →
- Géminis
- Géminis es el tercer signo del zodíaco, un signo de Aire mutable regido por Mercurio, que abarca aproximadamente del 21 de mayo al 20 de junio. En la astrología occidental se asocia a la curiosidad, al intercambio y a la agilidad mental. Tener el Sol en Géminis describe a una persona inclinada a la comunicación, al aprendizaje y al movimiento de las ideas, a veces dispersa de tanto querer explorarlo todo. Leer →
- Cáncer
- Cáncer es el cuarto signo del zodíaco, un signo de Agua cardinal regido por la Luna, que abarca aproximadamente del 21 de junio al 22 de julio. En la astrología occidental se asocia a la sensibilidad, a la memoria y a la necesidad de proteger a los suyos. Tener el Sol en Cáncer describe a una persona atenta a sus emociones y a las de los demás, apegada al hogar, que cuida antes de mostrarse. Leer →
- Leo
- Leo es el quinto signo del zodíaco, un signo de Fuego fijo regido por el Sol, que abarca aproximadamente del 23 de julio al 22 de agosto. En la astrología occidental se asocia al brillo, a la generosidad y a la necesidad de crear. Tener el Sol en Leo describe a una persona inclinada a la expresión de sí, al calor y al orgullo, que busca ser vista y reconocida por lo que de verdad es. Leer →
- Virgo
- Virgo es el sexto signo del zodíaco, un signo de Tierra mutable regido por Mercurio, que abarca aproximadamente del 23 de agosto al 22 de septiembre. En la astrología occidental se asocia al discernimiento, al servicio y al cuidado del detalle. Tener el Sol en Virgo describe a una persona inclinada al análisis, a la mejora concreta de las cosas y a la utilidad, que busca hacer el día a día más justo y funcional. Leer →
- Libra
- Libra es el séptimo signo del zodíaco, un signo de Aire cardinal regido por Venus, que abarca aproximadamente del 23 de septiembre al 22 de octubre. En la astrología occidental se asocia a la armonía, a la relación y al sentido del equilibrio. Tener el Sol en Libra describe a una persona inclinada al vínculo, a la belleza y a la búsqueda del justo medio, que a menudo se define a través del trato con el otro. Leer →
- Escorpio
- Escorpio es el octavo signo del zodíaco, un signo de Agua fijo regido tradicionalmente por Marte y, en la astrología moderna, por Plutón, que abarca aproximadamente del 23 de octubre al 21 de noviembre. Se asocia a la intensidad, a la transformación y a las profundidades ocultas. Tener el Sol en Escorpio describe a una persona inclinada a la verdad, al compromiso total y a la metamorfosis, que no se conforma con la superficie de las cosas. Leer →
- Sagitario
- Sagitario es el noveno signo del zodíaco, un signo de Fuego mutable regido por Júpiter, que abarca aproximadamente del 22 de noviembre al 21 de diciembre. En la astrología occidental se asocia a la búsqueda de sentido, a la expansión y a la sed de horizontes lejanos. Tener el Sol en Sagitario describe a una persona inclinada a la aventura, a la libertad y a la búsqueda de la verdad, a veces a costa de la mesura y del compromiso duradero. Leer →
- Capricornio
- Capricornio es el décimo signo del zodiaco, un signo de Tierra cardinal regido por Saturno, que abarca aproximadamente del 22 de diciembre al 19 de enero. En astrología occidental se asocia a la ambición, a la estructura y a la paciencia del largo plazo. Tener el Sol en Capricornio describe a una persona inclinada a la responsabilidad, al dominio y a la construcción duradera, a veces a costa de la ligereza y del descanso. Leer →
- Acuario
- Acuario es el undécimo signo del zodiaco, un signo de Aire fijo cuyo regente tradicional es Saturno y cuyo regente moderno es Urano, que abarca aproximadamente del 20 de enero al 18 de febrero. En astrología occidental se asocia a la independencia, a las ideas y al sentido de lo colectivo. Tener el Sol en Acuario describe a una persona inclinada a la originalidad, a la libertad de pensamiento y al progreso compartido, a veces a costa de la distancia emocional. Leer →
- Piscis
- Piscis es el duodécimo signo del zodiaco, un signo de Agua mutable cuyo regente tradicional es Júpiter y cuyo regente moderno es Neptuno, que abarca aproximadamente del 19 de febrero al 20 de marzo. En astrología occidental este signo se asocia a la sensibilidad, a la imaginación y a la compasión. Tener el Sol en Piscis describe a una persona inclinada a la empatía, al ensueño y a la vida interior, a veces a costa de unos límites difusos frente al mundo. Leer →
- Fuego (elemento)
- El Fuego es uno de los cuatro elementos de la astrología occidental, compartido por Aries, Leo y Sagitario. Simboliza el espíritu, el impulso y el entusiasmo: una energía vuelta hacia adelante, viva y espontánea. La tradición lo asocia al calor, a la luz y a la voluntad que anima la acción. Los signos de Fuego se describen como intuitivos, expansivos y movidos por el deseo de avanzar más que por la prudencia. Leer →
- Tierra (elemento)
- La Tierra es uno de los cuatro elementos de la astrología occidental, compartido por Tauro, Virgo y Capricornio. Simboliza el cuerpo, lo concreto y la estabilidad: una energía que construye, perdura y toma forma en lo real. La tradición la asocia a la materia, a los sentidos y al trabajo paciente. Los signos de Tierra se describen como fiables, arraigados y atentos a los resultados tangibles más que a las promesas. Leer →
- Aire (elemento)
- El Aire es uno de los cuatro elementos de la astrología occidental, compartido por Géminis, Libra y Acuario. Simboliza la mente, las ideas y la relación: una energía vuelta hacia el intercambio, el pensamiento y el vínculo social. La tradición lo asocia al soplo, a la palabra y a la circulación de los conceptos. Los signos de Aire se describen como curiosos, comunicativos y vueltos hacia el otro más que hacia la interioridad silenciosa. Leer →
- Agua (elemento)
- El Agua es uno de los cuatro elementos de la astrología occidental, compartido por Cáncer, Escorpio y Piscis. Simboliza la emoción, la intuición y la profundidad: una energía receptiva, que siente y enlaza a través del sentimiento. La tradición la asocia a la luna, a las mareas y al mundo interior. Los signos de Agua se describen como sensibles, empáticos y vueltos hacia lo que se vive bajo la superficie. Leer →
- Signos cardinales
- Los signos cardinales son una de las tres modalidades de la astrología occidental, junto con los signos fijos y mutables. Reúnen a Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. Su función es iniciar: cada uno abre una estación, Aries la primavera, Cáncer el verano, Libra el otoño, Capricornio el invierno. La tradición los asocia al comienzo, al impulso y a la capacidad de poner las cosas en marcha. Leer →
- Signos fijos
- Los signos fijos son una de las tres modalidades de la astrología occidental, junto con los signos cardinales y mutables. Reúnen a Tauro, Leo, Escorpio y Acuario. Su función es estabilizar: sostienen y mantienen lo que los cardinales lanzaron, en el corazón de cada estación. La tradición los asocia a la perseverancia, a la lealtad y a la fuerza de mantener un rumbo en la duración. Leer →
- Signos mutables
- Los signos mutables son una de las tres modalidades de la astrología occidental, junto con los signos cardinales y fijos. Reúnen a Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. Su función es adaptarse: cierran cada estación y preparan la siguiente, asegurando la transición. La tradición los asocia a la flexibilidad, a la versatilidad y al arte de lidiar con el cambio en lugar de resistirse a él. Leer →
- Nodo Norte (lunar)
- El Nodo Norte es uno de los dos puntos donde la órbita de la Luna cruza la eclíptica, siempre opuesto al Nodo Sur. No son astros, sino puntos calculados. En astrología moderna, el Nodo Norte señala la dirección de crecimiento, aquello que una persona está invitada a desarrollar. La lectura kármica ve en él una brújula vuelta hacia adelante, hacia las cualidades aún incómodas pero portadoras de evolución en esta vida. Leer →
- Nodo Sur (lunar)
- El Nodo Sur es uno de los dos puntos donde la órbita de la Luna cruza la eclíptica, siempre opuesto al Nodo Norte. No son astros, sino puntos calculados. En astrología moderna, el Nodo Sur representa lo familiar: los dones innatos, los automatismos y los viejos patrones que una persona está invitada a soltar. La lectura kármica ve en él el bagaje ya dominado, cómodo pero que no conviene confundir con la propia dirección de vida. Leer →
- Ascendente
- El Ascendente es el signo del zodiaco que se alzaba en el horizonte este en el momento exacto del nacimiento. Es el punto de partida de la carta natal y de sus doce casas. Según la hora precisa y el lugar de nacimiento, describe la manera en que una persona se presenta ante el mundo, su primera impresión y su forma espontánea de abordar la vida, distinta del Sol interior. Leer →
- Casa astrológica
- Las casas astrológicas son los doce sectores de la carta natal, cada uno ligado a un ámbito de la vida: la identidad, el dinero, las relaciones, el trabajo, el hogar. Calculadas a partir de la hora y el lugar de nacimiento, reparten el cielo en torno al horizonte. Los planetas caen en estas casas, indicando los terrenos de la vida donde su energía se expresa de manera más concreta. Leer →
- Aspecto
- Un aspecto es el ángulo geométrico que se forma entre dos planetas en la carta natal, medido a lo largo del zodiaco. Los astrólogos leen en él la forma en que dos energías dialogan: ciertos ángulos son fluidos y fáciles, otros tensos y estimulantes. Los cinco aspectos mayores son la conjunción, el sextil, la cuadratura, el trígono y la oposición, fundamento de toda lectura de las dinámicas de una carta. Leer →
- Carta natal
- La carta natal es el mapa del cielo trazado para el instante y el lugar exactos de un nacimiento. Sitúa el Sol, la Luna, los planetas, el Ascendente y las doce casas tal como se presentaban en ese momento preciso. Es el documento de base de la astrología occidental, el punto de referencia a partir del cual se leen la personalidad, las dinámicas interiores y los tránsitos por venir. Leer →
- Retrógrado
- La retrogradación es el movimiento aparente por el cual un planeta parece retroceder en el cielo, visto desde la Tierra. Es un efecto óptico, ligado a las distintas velocidades orbitales, y no un retroceso real. En astrología, un planeta retrógrado invita a volver atrás, a revisar y a interiorizar aquello que rige. Mercurio retrógrado es el caso más conocido. Leer →
- Tránsito
- Un tránsito es la posición actual de un planeta en el cielo, puesta en relación con la carta natal de una persona. Al comparar dónde están hoy los planetas con los puntos de la carta de nacimiento, la astrología lee el momento presente y su timing. Los tránsitos sirven para iluminar los ciclos, las fases y los periodos de la vida, allí donde la carta natal permanece fija. Leer →
- Cazimi
- Cazimi designa un planeta situado en el corazón exacto del Sol, a menos de un grado de su posición, a veces ceñido a dieciséis minutos de arco. En la astrología tradicional, ese planeta se dice ‘en el corazón del rey’ y se tiene por fortalecido en lugar de debilitado, a diferencia de un planeta simplemente quemado por su cercanía al Sol. El término viene del árabe ‘kasmimi’, derivado a su vez del griego. Leer →
- Combustión
- La combustión describe un planeta tan cercano al Sol que queda como quemado, por lo general entre un grado y ocho grados y medio de su posición. Invisible, ahogado en el brillo solar, ese planeta se tiene por debilitado en la astrología tradicional: su función sigue viva pero desbordada por la voluntad solar. Más lejos del Sol, hasta unos diecisiete grados, el planeta se dice ‘bajo los rayos’, un estado menos severo. Leer →
- Secta
- La secta es una distinción de la astrología helenística entre cartas diurnas y nocturnas, según el Sol se halle por encima o por debajo del horizonte en el nacimiento. En una carta diurna, el Sol, Júpiter y Saturno están ‘en secta’; en una carta nocturna, lo están la Luna, Venus y Marte. Un planeta en secta expresa su naturaleza con mayor serenidad, un matiz que tiñe la lectura de cualquier carta. Leer →
- Decanato
- Un decanato es una subdivisión de diez grados dentro de un signo del zodíaco, que abarca treinta. Cada signo se reparte así en tres decanatos, y la astrología les asocia tradicionalmente un planeta regente que les da su matiz. Esa división, heredada del antiguo Egipto, donde cada decanato respondía a una constelación, permite una lectura más fina de un planeta según su posición exacta dentro de su signo. Leer →
- Orbe
- El orbe es el margen de grados que se tolera en torno a un aspecto exacto para tenerlo por activo. Un trígono perfecto mide ciento veinte grados; con un orbe de seis grados, sigue siendo válido entre ciento catorce y ciento veintiséis grados. Cuanto menor es la diferencia respecto al ángulo exacto, más fuerte se considera el aspecto. El orbe que se concede varía según los planetas en juego y según la escuela astrológica. Leer →
- Recepción mutua
- La recepción mutua describe dos planetas instalados cada uno en el signo que el otro gobierna. Marte en Cáncer y la Luna en Aries están en recepción mutua, ya que la Luna rige Cáncer y Marte rige Aries. Los astrólogos leen ahí un intercambio de buenos oficios: cada planeta, anfitrión del otro, lo acoge y lo suaviza, como dos vecinos que se hacen un favor aun sin aspecto directo entre ellos. Leer →
- Domicilio
- El domicilio es el signo que un planeta gobierna y donde se encuentra más a gusto. Marte está en domicilio en Aries y en Escorpio, Venus en Tauro y en Libra, y así sucesivamente. Un planeta en su casa actúa con fuerza y claridad, sin trabas: es la más alta de las dignidades esenciales de la astrología tradicional, lo contrario del exilio, donde el planeta ocupa el signo opuesto. Leer →
- Exaltación
- La exaltación es el signo donde un planeta, sin estar en su casa, se encuentra honrado y realzado. El Sol está exaltado en Aries, la Luna en Tauro, Saturno en Libra. Un planeta exaltado actúa con brillo y dignidad, a veces con un exceso de celo, como un invitado de honor. Es la segunda dignidad esencial después del domicilio, y su contrario es la caída, en el signo opuesto. Leer →
- Exilio
- El exilio, también llamado detrimento, es el signo opuesto al domicilio de un planeta, allí donde se encuentra menos a gusto. Marte está en exilio en Libra y en Tauro, Venus en Aries y en Escorpio. Lejos de casa, el planeta actúa con menos seguridad, su función halla ahí roces. Es una de las dos debilidades esenciales de la astrología tradicional, junto con la caída. Leer →
- Caída
- La caída es el signo opuesto a la exaltación de un planeta, allí donde queda más depreciado. El Sol está en caída en Libra, Saturno en Aries, Venus en Virgo. Un planeta en caída cuesta de reconocer, su función parece allí disminuida o torpe. Es una de las dos debilidades esenciales de la astrología tradicional, espejo invertido de la exaltación, donde el mismo planeta era puesto en honor. Leer →
- Luna fuera de curso
- Se dice que la Luna está fuera de curso cuando ya no formará ningún aspecto mayor con otro planeta antes de dejar su signo. Ese período se extiende desde el último aspecto exacto hasta la entrada de la Luna en el signo siguiente. La astrología horaria y electiva lo vigila de cerca: tradicionalmente se evitan ahí las decisiones y los lanzamientos, como un entremedias donde ‘nada sucede’. Leer →
- Ingreso
- Un ingreso es el momento en que un planeta entra en un nuevo signo del zodíaco. El ingreso del Sol en Aries, por ejemplo, marca el equinoccio de primavera y el comienzo del año astrológico. Cada cambio de signo de un planeta redistribuye los acentos del cielo y es objeto de lectura, ya se trate de los lentos pasos de Saturno o de las entradas más frecuentes de la Luna y de Mercurio. Leer →
- Estación
- La estación es el momento en que un planeta parece inmóvil en el cielo, justo antes de cambiar de sentido aparente. Se habla de estación retrógrada cuando se dispone a desandar camino, y de estación directa cuando reanuda su marcha normal. Vista desde la Tierra, la planeta parece detenerse unos días en torno al mismo grado. Los astrólogos tienen ese grado estacionario por especialmente intenso y acentuado. Leer →
- Parte de la Fortuna
- La Parte de la Fortuna es un punto calculado de la carta, y no un astro, obtenido a partir de las posiciones del Sol, de la Luna y del Ascendente. La más conocida de las partes árabes, indica tradicionalmente un terreno de bienestar, de prosperidad y de holgura corporal. Su fórmula se invierte según la carta sea diurna o nocturna, lo que la liga directamente a la noción de secta heredada de la astrología helenística. Leer →
- Revolución solar
- La revolución solar es la carta levantada para el instante exacto en que el Sol regresa cada año a su posición natal, en torno al cumpleaños. Leída como un mapa del año por venir, se compara con la carta natal para extraer sus acentos: casa del Sol, Ascendente del año, planetas dominantes. Es una de las técnicas predictivas más antiguas y más usadas de la astrología. Leer →
- Profección
- La profección anual es una técnica predictiva helenística que hace avanzar un punto de la carta una casa por cada año de vida. A los cero años, el punto parte del Ascendente, en la primera casa; al año, pasa a la segunda casa, y así sucesivamente, completando el zodíaco cada doce años. La casa así activada y su regente señalan los temas puestos en primer plano para el año. Leer →
- Triplicidad
- La triplicidad reúne los tres signos de un mismo elemento, por ejemplo Aries, Leo y Sagitario para el fuego. A cada uno de esos tríos, la astrología tradicional le asigna planetas regentes, a menudo distintos según la carta sea diurna o nocturna. La triplicidad es una de las dignidades esenciales menores: un planeta que se halla en ella gana un apoyo moderado, menos marcado que en domicilio o en exaltación. Leer →
- Estrella fija
- Las estrellas fijas son las estrellas lejanas del fondo del cielo, en oposición a los planetas ‘errantes’ que se desplazan ante ellas. La astrología retiene algunas decenas, como Régulo, Algol, Spica o Aldebarán, a las que la tradición presta significados marcados. Cuando una estrella fija se conjunta con un planeta, un ángulo o un punto sensible de la carta, se la tiene por colorear con fuerza su sentido, para bien o para mal según su naturaleza. Leer →
Astrología china
10 términos- Cinco elementos (Wuxing 五行)
- Los cinco elementos (wuxing 五行) son las cinco fases que estructuran la astrología china: Madera, Fuego, Tierra, Metal, Agua. Dos ciclos los enlazan. El ciclo de generación (sheng) sigue el orden Madera→Fuego→Tierra→Metal→Agua→Madera, y cada uno nutre al siguiente: la Madera alimenta el Fuego, el Fuego deja la ceniza (Tierra), la Tierra porta el Metal, el Metal condensa el Agua, el Agua riega la Madera. El ciclo de control (ke) salta un paso: Madera→Tierra→Agua→Fuego→Metal→Madera, y cada fase doma a la que atraviesa. Leer →
- Yin y Yang (陰陽)
- El yin y el yang (陰陽) son las dos polaridades complementarias del pensamiento chino, y en astrología tiñen cada elemento y cada año. El yang es activo, luminoso, expansivo; el yin es receptivo, oscuro, contractivo. A lo largo del ciclo de sesenta años, la polaridad alterna estrictamente año tras año: a un año yang le sigue siempre un año yin. Los años terminados en cifra par son yang, los terminados en cifra impar son yin, lo que asigna a cada animal una sola polaridad fija. Leer →
- Ramas terrestres (Dizhi 地支)
- Las doce ramas terrestres (dizhi 地支) son la serie de doce signos que portan los doce animales del zodíaco chino y dividen el tiempo en doce partes. En orden: Zi (Rata), Chou (Buey), Yin (Tigre), Mao (Conejo), Chen (Dragón), Si (Serpiente), Wu (Caballo), Wei (Cabra), Shen (Mono), You (Gallo), Xu (Perro), Hai (Cerdo). Cada rama gobierna un año, un mes y una franja de dos horas del día, lo que la convierte en el reloj de fondo del Ba Zi. Leer →
- Troncos celestes (Tiangan 天干)
- Los diez troncos celestes (tiangan 天干) son la serie de diez signos que expresa los cinco elementos desdoblados por el yin y el yang. Cada elemento aparece dos veces, primero yang y luego yin: Jia y Yi (Madera), Bing y Ding (Fuego), Wu y Ji (Tierra), Geng y Xin (Metal), Ren y Gui (Agua). En el calendario, estos diez troncos se emparejan con las doce ramas terrestres para formar el ciclo de sesenta años. El tronco aporta la cualidad elemental y la polaridad de cada pilar. Leer →
- Ciclo sexagesimal (Ganzhi 干支)
- El ciclo sexagesimal (ganzhi 干支) es la rueda de sesenta combinaciones que empareja los diez troncos celestes con las doce ramas terrestres. Su longitud de sesenta no es una elección arbitraria: es el mínimo común múltiplo de 10 y 12, es decir, 60. Tronco y rama avanzan juntos un paso cada año, pero como uno cuenta de diez en diez y el otro de doce en doce, hacen falta sesenta años para que una combinación exacta vuelva. Es esta rueda la que combina el animal y el elemento de un año. Leer →
- Animal secreto (animal de la hora)
- El animal secreto, o animal interior, es el signo chino determinado por la hora de nacimiento y no por el año. El día se reparte en doce franjas de dos horas, cada una gobernada por una rama terrestre y su animal. La hora de la Rata cubre las 23h-1h, la del Buey 1h-3h, y así sucesivamente hasta el Cerdo (21h-23h). Un nacimiento a las 9h de la mañana cae bajo la Serpiente (hora de Si, 9h-11h). Se le llama secreto porque revela la parte más íntima, oculta tras el animal del año. Leer →
- Triángulos de afinidad (compatibilidad)
- Los cuatro triángulos de afinidad (san he 三合) reúnen a los doce animales chinos en cuatro tríos tenidos por naturalmente compatibles. Cada trío junta signos separados por cuatro pasos en la rueda: Rata, Dragón y Mono (los líderes); Buey, Serpiente y Gallo (los estrategas); Tigre, Caballo y Perro (los independientes); Conejo, Cabra y Cerdo (los diplomáticos). En cambio, los animales opuestos a seis posiciones de distancia se dicen en conflicto. Este esquema sirve de base para la lectura de compatibilidad. Leer →
- Elemento fijo del signo vs elemento del año
- Cada animal chino lleva un elemento fijo, ligado a él para siempre, distinto del elemento variable que le da el año de nacimiento. El elemento fijo viene de la estación de la rama: Tigre y Conejo son Madera (primavera), Serpiente y Caballo son Fuego (verano), Mono y Gallo son Metal (otoño), Cerdo y Rata son Agua (invierno), mientras que Buey, Dragón, Cabra y Perro son Tierra (las entreestaciones). El elemento del año, en cambio, cambia según el tronco celeste y gira cada sesenta años. Leer →
- Ba Zi (八字, los cuatro pilares del destino)
- El Ba Zi (八字), o cuatro pilares del destino, es la carta natal de la astrología china. Se compone de cuatro pilares, uno para el año, el mes, el día y la hora de nacimiento, cada uno formado por un tronco celeste posado sobre una rama terrestre. Esto da ocho caracteres en total, que es literalmente lo que significa ba zi: "ocho caracteres". El tronco del pilar del día, llamado maestro del día, representa a la persona; luego se lee el equilibrio de los cinco elementos entre los ocho para perfilar el temperamento y el destino. Leer →
- Año nuevo chino (fecha móvil)
- El año nuevo chino marca el cambio de animal del zodíaco, y su fecha varía cada año entre el 21 de enero y el 20 de febrero. La regla tradicional lo fija en la segunda luna nueva después del solsticio de invierno, lo que lo ajusta al calendario lunisolar chino. Consecuencia directa para la astrología: una persona nacida a finales de enero o a principios de febrero puede pertenecer al animal del año anterior, mientras el año nuevo no haya llegado. La fecha, por tanto, nunca es el 1 de enero. Leer →
Luna
18 términos- Fase lunar
- Una fase lunar es una de las apariencias que adopta la Luna a lo largo de un ciclo de unos 29,5 días, a medida que cambia el ángulo entre el Sol, la Tierra y la Luna. La porción iluminada visible pasa de la luna nueva (disco oscuro) a la luna llena (disco entero) y luego regresa hacia la oscuridad. La tradición lee este ciclo como una respiración, del impulso inicial a la madurez y después a la soltura. Leer →
- Luna nueva
- La luna nueva es la fase en que el Sol y la Luna están alineados del mismo lado de la Tierra (en conjunción). La cara iluminada de la Luna se aparta entonces de nosotros, de modo que su disco permanece oscuro y casi invisible en el cielo. Es la luna negra, el comienzo del ciclo. Muchas tradiciones ven en ella un umbral propicio para los inicios y para formular intenciones. Leer →
- Luna llena
- La luna llena es la fase en que el Sol y la Luna se encuentran en lados opuestos de la Tierra, en oposición. La cara de la Luna vuelta hacia nosotros queda entonces enteramente iluminada y aparece como un disco redondo y luminoso durante toda la noche. Es la cima del ciclo. La tradición la asocia a la culminación, a lo que llega a su madurez, y al momento de soltar lo que ya cumplió su papel. Leer →
- Cuarto creciente
- El cuarto creciente es la media luna creciente, vista alrededor de una semana después de la luna nueva. El Sol y la Luna forman entonces un ángulo recto vistos desde la Tierra, y exactamente la mitad del disco visible aparece iluminada. La parte luminosa sigue creciendo hacia la luna llena. La tradición asocia este punto del ciclo a la tensión, a la decisión y al paso a la acción. Leer →
- Cuarto menguante
- El cuarto menguante es la media luna menguante, vista alrededor de una semana después de la luna llena. El Sol y la Luna vuelven a formar un ángulo recto vistos desde la Tierra, y la mitad del disco visible aparece iluminada, pero la parte luminosa ahora disminuye hacia la luna nueva. La tradición asocia este momento al balance, a la criba y al hecho de dejar ir lo que ya no tiene lugar. Leer →
- Luna creciente
- La luna creciente designa toda la mitad del ciclo que va de la luna nueva a la luna llena. Noche tras noche, la parte iluminada del disco visible aumenta, a medida que la Luna se aleja del Sol en el cielo. Abarca la primera hoz, el cuarto creciente y la luna gibosa creciente. La tradición ve en ella una fase de impulso, en la que se construye y se reúne. Leer →
- Luna menguante
- La luna menguante designa toda la mitad del ciclo que va de la luna llena a la luna nueva. Noche tras noche, la parte iluminada del disco visible disminuye, a medida que la Luna se acerca al Sol en el cielo. Abarca la luna gibosa menguante, el cuarto menguante y la hoz final. La tradición ve en ella una fase de soltura y descanso, en la que se recorta y se serena. Leer →
- Eclipse
- Un eclipse se produce cuando una luna nueva o una luna llena ocurre cerca de los nodos lunares, los dos puntos donde la órbita de la Luna cruza la de la Tierra alrededor del Sol. En la luna nueva, la Luna encubre entonces al Sol (eclipse solar); en la luna llena, la sombra de la Tierra vela a la Luna (eclipse lunar). La tradición ve en él un momento de umbral, intensificado, que marca un viraje. Leer →
- Nodos lunares
- Los nodos lunares son los dos puntos donde la órbita de la Luna cruza la eclíptica, el plano del recorrido aparente del Sol. El nodo norte marca el paso de la Luna por encima de ese plano, el nodo sur por debajo. No son astros, sino puntos geométricos, que retroceden por el zodíaco en unos 18,6 años. La astrología lee su eje como una dirección de evolución, entre lo conquistado y la llamada. Leer →
- Luna negra (Lilith)
- La Luna negra, o Lilith, es un punto calculado de la carta astral, no un astro: corresponde al apogeo de la órbita lunar, el lugar donde la Luna pasa más lejos de la Tierra. Existen dos definiciones: la Luna negra media, que suaviza el movimiento del apogeo, y la Luna negra verdadera, que sigue sus oscilaciones reales. La astrología lee en ella una parte salvaje e insumisa de la personalidad. Leer →
- Temporada de eclipses
- Una temporada de eclipses es la ventana de unos treinta y cinco días durante la cual el Sol camina cerca de un nodo lunar. Toda luna nueva se vuelve eclipse solar, toda luna llena eclipse lunar: los eclipses llegan entonces de a pares, a veces de a tres, unas dos veces al año. Como el eje de los nodos retrocede despacio, cada temporada se desplaza unos diez días de un año a otro. La astrología ve en ella semanas de virajes concentrados. Leer →
- Luna fuera de curso
- La Luna fuera de curso designa el periodo en que la Luna, antes de abandonar un signo del zodíaco, ya ha formado su último aspecto mayor con los demás planetas. Hasta su entrada en el signo siguiente, camina sin ningún nuevo encuentro. Esta noción viene de la astrología horaria clásica, donde una Luna fuera de curso señalaba una pregunta que no llegaría a buen término. La duración va de unos minutos a más de un día. Leer →
- Retorno lunar
- El retorno lunar es el momento en que la Luna vuelve a la posición exacta que ocupaba en la carta natal, lo que sucede cada 27,3 días aproximadamente, la duración del mes sidéreo. La astrología predictiva levanta una carta del cielo para ese instante preciso y la lee como el clima emocional del mes que viene. Es el equivalente lunar de la revolución solar, calculada esta para el cumpleaños. Leer →
- Jardinería lunar
- La jardinería lunar es la práctica que ajusta las labores del jardín, siembra, trasplante, poda, cosecha, al ciclo de la Luna: fases creciente y menguante, luna ascendente y descendente, a veces el signo zodiacal que atraviesa. Esta tradición campesina, retomada por los calendarios biodinámicos, organiza el mes del jardinero. Los ensayos agronómicos controlados no han medido un efecto reproducible de la Luna sobre los cultivos, y la práctica se vive sobre todo como un ritmo de atención. Leer →
- Luna ascendente
- La luna ascendente designa el periodo de unos trece días en que la Luna sale cada día un poco más alto en el cielo, con su altura (su declinación) aumentando a lo largo del zodíaco. No se confunde con la luna creciente, que describe la parte iluminada del disco: la ascendente habla de altura, la creciente habla de luz. La tradición jardinera lee en ella una savia que sube hacia las partes aéreas de las plantas. Leer →
- Luna descendente
- La luna descendente designa el periodo de unos trece días en que la Luna sale cada día un poco menos alto en el cielo, con su altura disminuyendo a lo largo del zodíaco. No se confunde con la luna menguante, que describe la pérdida de iluminación del disco: la descendente habla de altura, la menguante habla de luz. La tradición jardinera lee en ella una savia que baja de nuevo hacia las raíces. Leer →
- Luna roja (lune rousse)
- La lune rousse es, en la tradición rural francesa, la lunación que comienza justo después de Pascua, es decir, a grandes rasgos entre finales de abril y finales de mayo. Su nombre viene de la creencia de que su luz «enrojece» los brotes tiernos. En realidad, los daños vienen de las heladas tardías de las noches despejadas de primavera, no de la Luna: un concepto folclórico injertado en un fenómeno meteorológico bien real. Leer →
- Luna azul
- Una luna azul es, en el sentido popular moderno, la segunda luna llena de un mismo mes civil; en el sentido más antiguo de los almanaques, la tercera luna llena de una estación que tiene cuatro. El fenómeno se debe a que el mes lunar de 29,5 días es un poco más corto que la mayoría de los meses del calendario. La expresión «de Pascuas a Ramos» dice la misma rareza, que vuelve más o menos cada dos o tres años. Leer →
Tarot
20 términos- Arcanos mayores
- Los arcanos mayores son las 22 cartas maestras del tarot, numeradas del Loco (0) al Mundo (21). También se los llama triunfos o arcanos triunfantes. Cada uno encarna una gran figura arquetípica, y su secuencia forma lo que suele llamarse el viaje del Loco: una travesía simbólica por las grandes etapas interiores. En una tirada, su presencia señala temas profundos antes que detalles del día a día. Leer →
- Arcanos menores
- Los arcanos menores son las 56 cartas del tarot repartidas en cuatro palos: Copas, Espadas, Bastos y Oros. Cada palo va del As al Diez y se completa con cuatro figuras de la corte (Sota, Caballero, Reina, Rey). Donde los arcanos mayores hablan de grandes temas, los menores cuentan lo cotidiano: situaciones concretas, gestos, relaciones y tareas prácticas de la vida de cada día. Leer →
- Copas (tarot)
- Las Copas son uno de los cuatro palos de los arcanos menores del tarot, asociado al elemento Agua. Hablan del corazón: las emociones, los vínculos, el amor, la intuición. En una tirada, una mayoría de Copas orienta la lectura hacia la vida afectiva y el sentir, antes que hacia la acción o la materia. Van del As al Diez, con sus cuatro figuras de la corte. Leer →
- Espadas (tarot)
- Las Espadas son uno de los cuatro palos de los arcanos menores del tarot, asociado al elemento Aire. Hablan del espíritu: el pensamiento, las ideas, la palabra, pero también los conflictos, las decisiones y la búsqueda de la verdad. En una tirada, una mayoría de Espadas orienta la lectura hacia lo mental y las tensiones, antes que hacia el corazón o la materia. Van del As al Diez. Leer →
- Bastos (tarot)
- Los Bastos son uno de los cuatro palos de los arcanos menores del tarot, asociado al elemento Fuego. Hablan de impulso: la energía, la acción, la creatividad, el deseo, los proyectos que arrancan. En una tirada, una mayoría de Bastos orienta la lectura hacia el movimiento y la iniciativa, antes que hacia el sentir o lo concreto. Van del As al Diez, con sus cuatro figuras de la corte. Leer →
- Oros (tarot)
- Los Oros son uno de los cuatro palos de los arcanos menores del tarot, asociado al elemento Tierra. También se los llama Pentáculos. Hablan de lo concreto: el trabajo, el cuerpo, el dinero, la casa, todo lo que se construye con el tiempo. En una tirada, una mayoría de Oros ancla la lectura en lo real y lo material, antes que en la emoción o la idea. Van del As al Diez. Leer →
- Carta invertida
- Una carta invertida es una carta sacada cabeza abajo, cuya imagen se presenta al revés para quien lee. Lejos de ser una mala noticia, aporta un matiz: un sentido atenuado, demorado, vuelto hacia dentro, o un bloqueo por desatar. No todos los métodos leen las inversiones, y algunas personas prefieren mantener las cartas al derecho. Es una opción de lectura, no una regla. Leer →
- Tarot de Marsella
- El Tarot de Marsella es la baraja clásica de 78 cartas, heredada de los modelos impresos en Europa a partir de los siglos XVII y XVIII. Reúne 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores en cuatro palos. Reconocible por sus trazos nítidos y sus colores planos, se lee de buen grado como un espejo de uno mismo, antes que como una herramienta de predicción. Es una de las familias de tarot más extendidas. Leer →
- Tirada en cruz
- La tirada en cruz es el método de lectura del tarot más extendido en la tradición francesa. Cinco cartas se disponen en cruz: a la izquierda las fuerzas favorables, a la derecha los obstáculos, arriba lo que esclarece la pregunta, abajo el desenlace posible, en el centro la síntesis. Practicada a menudo solo con los arcanos mayores del Tarot de Marsella, ofrece un marco sencillo para explorar una pregunta precisa. Leer →
- Pregunta al tarot
- La pregunta al tarot designa la formulación dirigida a las cartas antes de una tirada. La tradición privilegia las preguntas abiertas (qué se juega en esta relación, cómo abordar este cambio) frente a las preguntas cerradas que reclaman un sí o un no. Una pregunta clara orienta toda la lectura: define el marco en el que se interpretará cada carta y transforma la tirada en exploración antes que en respuesta binaria. Leer →
- Figuras de la corte
- Las figuras de la corte son las dieciséis cartas de personajes de los arcanos menores del tarot: Sota, Caballero, Reina y Rey en cada uno de los cuatro palos. Pueden representar a personas del entorno, facetas de la personalidad o actitudes frente a una situación. Cada figura combina la madurez de su rango con el elemento de su palo, formando una galería de dieciséis caracteres que la lectura pone en escena. Leer →
- Rider-Waite-Smith
- El Rider-Waite-Smith es la baraja de tarot concebida por A.E. Waite, dibujada por Pamela Colman Smith y publicada en Londres por la editorial Rider en 1909. Su gran innovación: los 56 arcanos menores aparecen ilustrados con escenas completas, allí donde las barajas anteriores solo alineaban símbolos repetidos. Convertido en el modelo dominante del tarot anglosajón, ha inspirado a la mayoría de las barajas contemporáneas. Leer →
- El viaje del Mago
- El viaje del Mago es una lectura simbólica de los 22 arcanos mayores como un camino iniciático: del Mago (I), joven energía que dispone de todas sus herramientas, hasta el Mundo (XXI), figura del cumplimiento, con el Loco caminando libremente por cada etapa. Cada arcano se vuelve allí una estación de la maduración interior. Esta clave de lectura, sostenida por el enfoque psicológico del tarot, transforma la baraja en un relato de crecimiento. Leer →
- Tarot y psicología
- El tarot y la psicología se encuentran en torno a la noción de arquetipo, desarrollada por Carl Gustav Jung: las figuras del tarot encarnarían patrones universales de la psique (la Madre, el Sabio, la Sombra). En este enfoque, la lectura funciona por proyección: las imágenes sirven de soporte a lo que la persona deposita en ellas, y la tirada se vuelve una herramienta de exploración de uno mismo, un espejo, nunca un veredicto. Leer →
- Cruz celta
- La cruz celta es la tirada de tarot más extendida en el mundo anglosajón, popularizada por A.E. Waite en 1911. Dispone diez cartas en posiciones fijas: 1 la situación, 2 lo que la cruza, 3 el fundamento, 4 el pasado reciente, 5 la meta consciente, 6 el futuro próximo, luego una columna de cuatro cartas (7 la actitud del consultante, 8 el entorno, 9 esperanzas y temores, 10 el desenlace). Cada posición orienta el sentido de su carta. Leer →
- Numerología del tarot
- La numerología del tarot lee el número de una carta como una etapa de un ciclo del uno al diez. El esquema clásico: 1 (As) el germen y el potencial, 2 el equilibrio y la elección, 3 la creación y el crecimiento, 4 la estabilidad, 5 la crisis y el cambio, 6 la armonía, 7 la prueba y la reflexión, 8 el movimiento y el poder, 9 la culminación casi alcanzada, 10 la plenitud que abre un nuevo ciclo. El mismo número enlaza los cuatro palos. Leer →
- Tarot y astrología
- El tarot y la astrología se cruzan mediante un juego de correspondencias fijado por la sociedad esotérica de la Golden Dawn hacia 1888. Cada arcano mayor recibe un planeta, un signo o un elemento: la Emperatriz a Venus, el Emperador a Aries, la Luna a Piscis, el Sol al Sol. Los arcanos menores, por su parte, se reparten entre los doce signos por decanatos, cada carta del dos al diez cubriendo diez grados del zodíaco. Leer →
- Tirada de tres cartas
- La tirada de tres cartas es la lectura corta más usada del tarot: tres cartas alineadas, cada una con una posición decidida de antemano. La trama más conocida es pasado, presente, futuro, pero otras tramas sirven igual: situación, acción, resultado; cuerpo, corazón, espíritu; tú, el otro, la relación. La fuerza del método reside en su límite: solo tres posiciones obligan a elegir un ángulo nítido. Leer →
- Significado invertido
- El significado invertido es el sentido que se da a una carta sacada cabeza abajo. Antes que un simple negativo, la tradición propone varias claves: energía bloqueada o reprimida, sentido atenuado o demorado, movimiento vuelto hacia dentro, o exceso y desequilibrio de la cualidad de la carta. Estadísticamente, una carta bien barajada sale invertida más o menos una vez de cada dos; algunos métodos eligen no leer nunca las inversiones. Leer →
- As (tarot)
- Un As es la primera carta numeral de cada uno de los cuatro palos de los arcanos menores, es decir, cuatro Ases en una baraja de 78 cartas. Lleva el número 1: el germen puro de su elemento, el potencial aún sin desplegar. As de Bastos la chispa creadora (Fuego), As de Copas la fuente de las emociones (Agua), As de Espadas la idea cortante (Aire), As de Oros la semilla material (Tierra). Es el don en bruto del palo. Leer →
Numerología
18 términos- Camino de vida
- El camino de vida es el número central de la numerología pitagórica. Se calcula sumando todas las cifras de la fecha de nacimiento completa (día, mes, año) y reduciendo luego el total a una sola cifra del 1 al 9, salvo cuando aparece un número maestro. Describe la ruta principal de una existencia, sus lecciones recurrentes y la dirección de fondo hacia la que una persona tiende a lo largo de toda su vida. Leer →
- Número de expresión
- El número de expresión se calcula a partir de todas las letras del nombre de nacimiento completo, nombres de pila y apellido. En la tradición pitagórica, cada letra recibe un valor del 1 al 9, y la suma se reduce a una sola cifra. También llamado número del destino, describe los talentos naturales de una persona, sus aptitudes y la manera en que actúa y se despliega en el mundo. Leer →
- Número íntimo
- El número íntimo se calcula a partir únicamente de las vocales del nombre de nacimiento completo. Cada vocal recibe su valor del 1 al 9 en la tabla pitagórica, y la suma se reduce a una sola cifra. A menudo llamado número del alma, describe el deseo profundo de una persona, su motivación secreta y lo que de verdad la anima, más allá de la imagen que da de sí misma. Leer →
- Número de personalidad
- El número de personalidad se calcula a partir únicamente de las consonantes del nombre de nacimiento completo. Cada consonante recibe su valor del 1 al 9 en la tabla pitagórica, y la suma se reduce a una sola cifra. Describe la imagen exterior de una persona, la primera impresión que transmite y la parte de sí misma que muestra de forma espontánea a los demás antes de que la conozcan a fondo. Leer →
- Año personal
- El año personal se calcula sumando el día y el mes de nacimiento al año civil en curso, y reduciendo luego el total a una cifra del 1 al 9. Describe el clima de un año dado, su tonalidad dominante y el tipo de experiencias que en él se presentan. Se inscribe en un ciclo de nueve años que vuelve sin cesar, del 1 iniciador al 9 de cierre. Leer →
- Números maestros
- Los números maestros son el 11, el 22 y el 33. En la tradición pitagórica no se reducen a una sola cifra cuando surgen en un cálculo, a diferencia de los demás totales. Hechos de cifras dobladas, portan una vibración tenida por más alta y más exigente: un potencial ampliado, pero también una tensión por habitar, donde el 11 amplifica al 2, el 22 al 4 y el 33 al 6. Leer →
- Reducción numerológica
- La reducción numerológica es la operación de base de la numerología pitagórica: se suman las cifras de un número, una y otra vez, hasta que solo queda una, del 1 al 9. Por ejemplo, 1987 da 1+9+8+7 = 25, luego 2+5 = 7. La única excepción son los números maestros 11, 22 y 33, que se conservan sin reducir. Así es como una fecha o un nombre se vuelve una cifra legible. Leer →
- Número maestro
- Un número maestro es uno de los tres números de cifras dobladas de la numerología pitagórica: 11, 22 y 33. A diferencia de los demás totales, no se reduce a una sola cifra cuando aparece en un cálculo. La tradición presta a cada uno una vocación propia: el 11 es llamado el inspirado o el mensajero, el 22 el constructor, el 33 el maestro que enseña. Cada uno amplifica el número simple que recubre: 2, 4 y 6. Leer →
- Número del alma
- El número del alma se calcula sumando los valores de las vocales del nombre de nacimiento completo, según la tabla pitagórica donde cada letra vale del 1 al 9, y reduciendo luego la suma a una sola cifra o a un número maestro. También llamado número íntimo o deseo del corazón, describe la motivación profunda de una persona: lo que de verdad quiere, más allá de sus talentos visibles y de la imagen que proyecta. Leer →
- Números kármicos
- Los números kármicos son, en la numerología moderna, los totales 13, 14, 16 y 19 que aparecen durante un cálculo antes de la reducción. La tradición lee en ellos deudas kármicas: lecciones dejadas en suspenso que vuelven a pedir trabajo en esta vida, el 13 tocando el esfuerzo, el 14 la libertad, el 16 los vínculos y el 19 el poder. Reducidos, dan respectivamente 4, 5, 7 y 1, a los que tiñen de una exigencia particular. Leer →
- Ciclo de nueve años
- El ciclo de nueve años es el ritmo de fondo de la numerología pitagórica: los años personales se suceden del 1 al 9, y luego el ciclo recomienza. Cada posición porta su tonalidad, del 1 de los comienzos al 9 de los balances y la gran limpieza, pasando por el 4 del trabajo de fondo y el 7 de la interioridad. Ese movimiento repetido dibuja estaciones de vida: siembra, crecimiento, cosecha, alivio. Leer →
- Reducción teosófica
- La reducción teosófica es la operación fundadora de la numerología: sumar las cifras de un número, y luego volver a empezar sobre el resultado, hasta obtener una sola cifra del 1 al 9. Así, 1987 da 1+9+8+7 = 25, luego 2+5 = 7. Heredada de la tradición pitagórica, tiene como contraparte la adición teosófica, que suma todos los enteros del 1 hasta el número estudiado. Solo los números maestros 11, 22 y 33 escapan a la reducción. Leer →
- Tabla de Pitágoras
- La tabla de Pitágoras es la rejilla que atribuye a cada letra del alfabeto un valor del 1 al 9, según su lugar: A=1, B=2, C=3, D=4, E=5, F=6, G=7, H=8, I=9, luego la J retoma en 1, K=2, y así sucesivamente hasta Z=8. Es la herramienta de base de la numerología occidental moderna: convierte un nombre en números para calcular expresión, número íntimo y número de personalidad. Leer →
- Mes personal
- El mes personal se calcula sumando la cifra del año personal en curso al número del mes civil, y reduciendo luego el total a una cifra del 1 al 9. Por ejemplo, en año personal 5, el mes de marzo (3) da 5+3 = 8, es decir, un mes personal 8. Afina el año personal dándole una tonalidad más corta, mes tras mes, dentro del ciclo de nueve años. Leer →
- Día personal
- El día personal se calcula sumando la cifra del mes personal en curso al número del día civil, y reduciendo luego el total a una cifra del 1 al 9. Por ejemplo, en mes personal 8, el día 6 da 8+6 = 14, luego 1+4 = 5, es decir, un día personal 5. Es la escala más fina de la numerología cíclica: la tonalidad de un solo día, anidada en el mes, este a su vez dentro del año. Leer →
- Número activo
- El número activo se calcula a partir únicamente de las letras del nombre de pila usual, aquel con el que una persona se presenta y se hace llamar. Cada letra recibe su valor del 1 al 9 en la tabla de Pitágoras, y la suma se reduce a una cifra. También llamado número del nombre de pila, describe la parte más activa e inmediata de la personalidad, la manera natural de actuar y de ponerse en movimiento a diario. Leer →
- Número hereditario
- El número hereditario se calcula a partir únicamente de las letras del apellido. Cada letra recibe su valor del 1 al 9 en la tabla de Pitágoras, y la suma se reduce a una cifra. Describe la herencia familiar que porta el apellido: los rasgos, recursos y patrones transmitidos por el linaje. Unido al número activo sacado del nombre de pila, completa el número de expresión del nombre completo. Leer →
- Número del día de nacimiento
- El número del día de nacimiento es el número del día del mes en que una persona nació, reducido a una cifra del 1 al 9, salvo número maestro. Para un nacimiento el 27, se hace 2+7 = 9; para el 22, se conserva el 22. Distinto del camino de vida, que usa la fecha entera, pone de relieve un talento particular o un don innato ligado solo al día de nacimiento. Leer →
Litoterapia
12 términos- Litoterapia
- La litoterapia es una práctica simbólica y cultural que consiste en usar piedras y cristales para acompañar intenciones y una sensación de bienestar. Heredada de tradiciones antiguas, asocia a cada mineral cualidades nacidas de su color y de su simbolismo. Es una tradición de bienestar y de símbolos: aquí se elige una piedra como se elige un objeto cargado de sentido, por gusto y por intención. Leer →
- Chakra
- Los chakras son, en la tradición india, siete centros de energía alineados a lo largo de la columna vertebral, desde la raíz hasta la coronilla. Cada uno se asocia a un color, a un tema de vida y a una parte del cuerpo. En litoterapia, las piedras se vinculan a los chakras por su color y su simbolismo: un cristal rosa para el corazón, un cristal violeta para la corona. Es una clave de lectura simbólica, no una anatomía. Leer →
- Purificación de una piedra
- La purificación de una piedra es el ritual con el que se la limpia y luego se la recarga en litoterapia. La limpieza se hace con agua, con humo de hierbas o con sonido; la recarga, con la luz de la luna o un racimo de cuarzo. En la tradición es ante todo un gesto de renovación de la intención, una forma de poner la piedra a cero antes de confiarle un nuevo deseo. Ninguna transformación física del mineral entra en juego. Leer →
- Amatista
- La amatista es una variedad de cuarzo de color violeta, cuyo tono va del malva pálido al púrpura profundo. En litoterapia, la tradición la asocia a la calma, a la intuición y a un sueño sereno, y la liga a los chakras del tercer ojo y de la corona. Muy extendida, suele encontrarse en geodas o en puntas. Estas correspondencias pertenecen al simbolismo y a la cultura, no a un efecto demostrado sobre el cuerpo. Leer →
- Cuarzo rosa
- El cuarzo rosa es una variedad de cuarzo de color rosa pálido, que a veces llega hasta un rosa más intenso. En litoterapia, la tradición lo asocia a la ternura, al amor propio y a la dulzura, y lo liga al chakra del corazón. A menudo translúcido y lechoso, se presenta en cantos pulidos o en bloques en bruto. Estas asociaciones son simbólicas y culturales, sin efecto probado sobre la salud o las emociones. Leer →
- Obsidiana
- La obsidiana es un vidrio volcánico natural, casi siempre de un negro profundo y brillante, nacido del enfriamiento rápido de la lava. En litoterapia, la tradición la asocia a la protección y al arraigo, y la liga al chakra raíz. Su superficie lisa y espejada ha servido desde siempre para fabricar herramientas y espejos. Estas correspondencias pertenecen al simbolismo y a la cultura, no a un efecto verificado sobre el cuerpo. Leer →
- Citrino
- El citrino es una variedad de cuarzo de color amarillo a dorado, cuyo tono evoca la miel o el sol de otoño. En litoterapia, la tradición lo asocia a la alegría, a la confianza y a la abundancia, y lo liga al chakra del plexo solar. Naturalmente raro, suele obtenerse calentando la amatista. Estas correspondencias pertenecen al simbolismo y a la cultura, a un imaginario antiguo más que a una ciencia. Leer →
- Escala de Mohs
- La escala de Mohs es una escala de dureza de los minerales establecida en 1812 por el mineralogista alemán Friedrich Mohs. Clasifica diez minerales de referencia, del talco (1) al diamante (10), según su capacidad de rayarse entre sí: cada mineral raya a todos los que lo preceden. Todavía usada en mineralogía y en gemología, también ayuda, en lo cotidiano, a saber qué piedras toleran el agua, la sal o el roce. Leer →
- Cuarzo
- El cuarzo es uno de los minerales más abundantes de la corteza terrestre, compuesto de dióxido de silicio (SiO₂) cristalizado. Con una dureza de 7 en la escala de Mohs, se presenta en numerosas variedades: cristal de roca incoloro, amatista violeta, citrino dorado, cuarzo rosa o ahumado. En litoterapia, los lapidarios le atribuyen desde la Antigüedad un papel de amplificador y de piedra universal, base de la mayoría de las colecciones. Leer →
- Geoda
- Una geoda es una cavidad rocosa cuyas paredes interiores están tapizadas de cristales, formados a lo largo de milenios por aguas subterráneas ricas en minerales disueltos. Las más conocidas son las geodas de amatista de Brasil y de Uruguay, a veces tan altas como una persona. En litoterapia, la tradición la convierte en una pieza central, colocada en un espacio de vida por su presencia, y en un soporte natural para recargar otras piedras. Leer →
- Piedra rodada
- Una piedra rodada es un fragmento de mineral en bruto pulido mecánicamente en un tambor giratorio, con abrasivos cada vez más finos, hasta lograr una forma redondeada y suave al tacto. Es el formato más común en litoterapia, apreciado por su precio accesible y por la facilidad con que se desliza en un bolsillo o se sostiene en la mano. El pulido no cambia nada en la naturaleza del mineral, solo su superficie. Leer →
- Elixir de cristal
- Un elixir de cristal es un agua en la que una piedra ha reposado o ante la que ha sido presentada, a fin de transmitirle, según la tradición litoterápica, la huella del mineral. Los lapidarios medievales ya preparaban tales aguas de gemas. El método moderno prefiere la infusión indirecta: la piedra reposa en un recipiente de vidrio aparte, porque algunos minerales se disuelven en el agua o liberan en ella elementos como el cobre o el aluminio. Leer →
Eneagrama
18 términos- Eneagrama
- El eneagrama es un modelo de personalidad que describe nueve tipos fundamentales, numerados del 1 al 9 y dispuestos sobre una figura geométrica de nueve puntas. Cada tipo se organiza en torno a un miedo básico y a un deseo básico que orientan sus motivaciones más profundas. Estructurado por Claudio Naranjo y luego difundido por Helen Palmer y por Riso y Hudson, el modelo conecta los tipos entre sí mediante alas y flechas, lo que lo convierte en un mapa dinámico y no en una simple clasificación. Leer →
- Los nueve tipos de personalidad
- El eneagrama distingue nueve tipos de personalidad, definidos por su motivación profunda y no por sus comportamientos visibles: el 1 perfeccionista, el 2 ayudador, el 3 triunfador, el 4 individualista, el 5 observador, el 6 leal, el 7 entusiasta, el 8 desafiador y el 9 pacificador. Las denominaciones varían según los autores, pero la lógica sigue siendo la misma: cada tipo se organiza en torno a un miedo básico y a un deseo básico, y luego se matiza con las alas y las flechas. Leer →
- Centro instintivo
- El centro instintivo reúne a los tipos 8, 9 y 1 del eneagrama. También llamado centro del cuerpo o centro visceral, agrupa a las personalidades cuya inteligencia dominante pasa por el instinto, la acción y la presencia física. Su emoción subyacente es la ira: el 8 la expresa abiertamente, el 9 la adormece para preservar la paz, y el 1 la vuelve contra sí mismo en forma de exigencia. Junto con los centros emocional y mental, forma una de las tres tríadas fundadoras del modelo. Leer →
- Centro emocional
- El centro emocional reúne a los tipos 2, 3 y 4 del eneagrama. También llamado centro del corazón, agrupa a las personalidades cuya inteligencia dominante pasa por el vínculo, la imagen y la resonancia afectiva. Su emoción subyacente es la vergüenza: el 2 la compensa haciéndose indispensable, el 3 coleccionando logros, y el 4 cultivando su singularidad. Junto con los centros instintivo y mental, forma una de las tres tríadas fundadoras del modelo. Leer →
- Centro mental
- El centro mental reúne a los tipos 5, 6 y 7 del eneagrama. También llamado centro de la cabeza, agrupa a las personalidades cuya inteligencia dominante pasa por el pensamiento, la anticipación y la búsqueda de puntos de apoyo. Su emoción subyacente es el miedo: el 5 se protege de él con el saber, el 6 con la vigilancia, y el 7 con la huida hacia las posibilidades. Junto con los centros instintivo y emocional, completa las tres tríadas fundadoras del modelo. Leer →
- Ala (eneagrama)
- Un ala es uno de los dos tipos vecinos del tipo principal en el círculo del eneagrama. Un tipo 4 puede así llevar un ala 3 o un ala 5, que da color a la personalidad sin reemplazarla. La mayoría de los autores considera que un ala domina, lo que produce perfiles notablemente distintos dentro de un mismo tipo. Esta noción explica por qué dos personas del mismo tipo pueden parecerse tan poco a primera vista. Leer →
- Flecha de integración
- La flecha de integración designa, para cada tipo del eneagrama, la línea interior que apunta hacia su camino de crecimiento. Cuando una persona gana en seguridad y madurez, accede a las cualidades sanas del tipo conectado: el 1 se abre a la espontaneidad del 7, el 5 a la fuerza tranquila del 8, el 9 al impulso del 3. Riso y Hudson hablan de dirección de integración: no se trata de cambiar de tipo, sino de ampliar el propio repertorio. Leer →
- Flecha de desintegración
- La flecha de desintegración designa, para cada tipo del eneagrama, la línea interior que se recorre bajo estrés prolongado. La persona adopta entonces ciertos reflejos del tipo conectado, a menudo en su versión menos apaciguada: el 1 se desliza hacia la melancolía del 4, el 9 hacia la ansiedad del 6, el 2 hacia la dureza del 8. Riso y Hudson hablan de dirección de desintegración: una señal de alerta valiosa más que una fatalidad. Leer →
- Miedo básico
- El miedo básico es, en el eneagrama, el temor fundamental que estructura cada uno de los nueve tipos. Formalizado por Don Richard Riso y Russ Hudson, designa lo que el tipo procura evitar a toda costa: ser corrupto o defectuoso para el 1, no ser digno de amor para el 2, no tener valor para el 3, o bien la pérdida y la separación para el 9. Junto con el deseo básico, forma el núcleo motivacional del tipo. Leer →
- Deseo básico
- El deseo básico es, en el eneagrama, la aspiración fundamental que responde al miedo básico de cada tipo. En Riso y Hudson, nombra lo que la personalidad busca más profundamente: la integridad para el 1, el amor para el 2, el valor reconocido para el 3, la paz interior para el 9. Perseguido de forma rígida, este deseo se crispa en compulsión; reconocido y acogido, vuelve a ser una brújula. Leer →
- Tríada (eneagrama)
- Una tríada es una agrupación de tres tipos del eneagrama que comparten una dinámica común. El reparto más conocido distingue tres centros: instintivo (8, 9, 1), emocional (2, 3, 4) y mental (5, 6, 7), cada uno asociado a una emoción estructurante, ira, vergüenza o miedo. Riso y Hudson proponen otras tríadas, como los grupos hornevianos (asertivos, conciliadores, retraídos), que cruzan la rejilla de otra manera. Estas lecturas en tres por tres dan al modelo su profundidad. Leer →
- Test de eneagrama
- Un test de eneagrama es un cuestionario que busca identificar el tipo dominante de una persona entre los nueve del modelo. El más conocido, el RHETI (Riso-Hudson Enneagram Type Indicator), es una marca registrada del Enneagram Institute. Todos los cuestionarios comparten un límite estructural: miden comportamientos declarados, mientras que el tipo se define por una motivación profunda, a veces invisible para la propia persona. El resultado vale como hipótesis de partida, a confirmar mediante la observación de uno mismo. Leer →
- Subtipo de conservación
- El subtipo de conservación es uno de los tres instintos que se combinan con cada uno de los nueve tipos del eneagrama. Este instinto orienta la atención hacia la supervivencia material: salud, seguridad, recursos, confort del hogar. Combinado con los otros dos instintos (social y sexual), produce los veintisiete subtipos descritos por Claudio Naranjo. La persona en quien domina la conservación vigila primero lo que asegura la continuidad y la autonomía concreta, antes que el brillo social o la intensidad del vínculo. Leer →
- Subtipo social
- El subtipo social es uno de los tres instintos del eneagrama, combinado con cada uno de los nueve tipos. Este instinto orienta la atención hacia el grupo: pertenencia, lugar en la comunidad, reconocimiento, sentido de utilidad colectiva. Con los instintos de conservación y sexual, forma los veintisiete subtipos descritos por Claudio Naranjo. La persona en quien domina lo social lee primero las dinámicas de grupo, el estatus y la contribución, antes que la seguridad material o la intensidad del vínculo individual. Leer →
- Subtipo sexual (uno a uno)
- El subtipo sexual, también llamado uno a uno, es uno de los tres instintos del eneagrama combinado con cada uno de los nueve tipos. Este instinto orienta la atención hacia la intensidad y la fusión: atracción, conexión privilegiada, estímulo, química con una persona o un tema. Con los instintos de conservación y social, forma los veintisiete subtipos descritos por Claudio Naranjo. La persona en quien domina lo sexual busca primero la profundidad de un vínculo intenso, antes que la seguridad material o el lugar en el grupo. Leer →
- Pasión (eneagrama)
- La pasión es, en el eneagrama de Naranjo, la emoción-vicio que domina el corazón de cada tipo, heredada de los siete pecados capitales ampliados a nueve. Cada tipo tiene la suya: ira para el 1, orgullo para el 2, vanidad para el 3, envidia para el 4, avaricia para el 5, miedo para el 6, gula para el 7, exceso o lujuria para el 8, pereza de uno mismo (acedia) para el 9. La pasión es la deformación emocional; la fijación es su equivalente mental. Leer →
- Fijación (eneagrama)
- La fijación es, en el eneagrama de Naranjo, el esquema mental recurrente que mantiene a cada tipo dentro de su lógica: el pensamiento automático gemelo de la pasión emocional. Cada tipo tiene la suya: resentimiento para el 1, adulación para el 2, vanidad para el 3, melancolía para el 4, retención para el 5, duda o acusación para el 6, anticipación para el 7, venganza o justicia para el 8, indolencia para el 9. La fijación gira en la cabeza, la pasión arde en el corazón. Leer →
- Grupos hornevianos
- Los grupos hornevianos son tres tríadas del eneagrama que describen cómo se posiciona cada tipo frente a los demás, a partir de las actitudes interpersonales de la psicoanalista Karen Horney. Riso y Hudson los aplican así: los asertivos, que van hacia adelante (tipos 3, 7, 8); los conciliadores, que van hacia los otros (tipos 1, 2, 6); los retraídos, que se apartan (tipos 4, 5, 9). Esta rejilla cruza los centros y afina la lectura de la dinámica relacional de un tipo. Leer →
Sueños
10 términos- Sueño lúcido
- Un sueño lúcido es un sueño durante el cual quien duerme toma conciencia de que está soñando, a veces hasta el punto de influir en el desarrollo de la escena. Descrito desde la Antigüedad y bautizado así por el psiquiatra neerlandés Frederik van Eeden en 1913, surge la mayoría de las veces durante el sueño REM, la fase en que los sueños son más vívidos. Allí la conciencia coexiste con el estado de sueño, sin romper el dormir. Leer →
- Pesadilla
- Una pesadilla es un sueño de fuerte carga de angustia, lo bastante intenso para despertar a quien duerme, que a menudo conserva de él un recuerdo nítido. Surge sobre todo al final de la noche, durante el sueño REM, cuando la actividad onírica es más rica. Universal y frecuente en la infancia, pone en escena miedo, persecución, caída o pérdida. Las tradiciones leyeron en ella durante mucho tiempo un mensaje del alma, allí donde la investigación moderna ve un exceso emocional que busca descargarse. Leer →
- Parálisis del sueño
- La parálisis del sueño es un estado breve y benigno en el que la mente despierta antes de que el cuerpo recupere su movilidad, al dormirse o al despertar. Durante unos segundos a unos minutos, quien duerme está consciente pero no puede moverse ni hablar, a veces acompañado de imágenes o de presencias sentidas. Corresponde al mantenimiento de la atonía muscular del sueño REM cuando la conciencia ya ha vuelto. Muy extendida, se disipa por sí sola. Leer →
- Sueño REM
- El sueño REM (del inglés rapid eye movement), también llamado sueño paradójico, es la fase del sueño en la que surgen los sueños más vívidos y narrativos. Descubierto en 1953 por Aserinsky y Kleitman, debe su nombre de paradójico al contraste de ese estado: el cerebro está casi tan activo como en la vigilia mientras los músculos del cuerpo están relajados, y solo los ojos se mueven rápidamente bajo los párpados. Vuelve por ciclos a lo largo de toda la noche. Leer →
- Interpretación de los sueños
- La interpretación de los sueños es la práctica que consiste en buscar un sentido a las imágenes del dormir, ligándolas a la vida interior y a la experiencia de quien sueña. Presente en casi todas las culturas, de las claves de los sueños antiguas a las escuelas modernas, conoce un giro mayor en 1900 con Freud, que ve en el sueño la vía regia hacia el inconsciente. Jung la prolonga al leer en él un lenguaje de símbolos. Ilumina a quien sueña como un espejo, jamás como un veredicto. Leer →
- Símbolo onírico
- Un símbolo onírico es una imagen del sueño que porta un sentido más allá de su apariencia: una casa, una escalera, el agua, un animal que remiten a una realidad interior. Para Jung, esos símbolos forman el lenguaje natural del sueño, a la vez personales y nutridos de imágenes compartidas por toda la humanidad. Su sentido nunca es fijo: depende de quien sueña, de su vida y de su sentir. Un mismo símbolo puede hablar de maneras muy distintas de una persona a otra. Leer →
- Sueño recurrente
- Un sueño recurrente es un sueño que vuelve varias veces, idéntico o con variaciones, a veces a lo largo de años. Muy extendido, suele poner en escena temas universales: ser perseguido, caer, perder los dientes, dar un examen, encontrarse desnudo. Las tradiciones ven en él un mensaje insistente, allí donde la investigación contemporánea lee la mayoría de las veces una preocupación no resuelta que llama a la puerta mientras no ha sido escuchada. Su repetición atrae la atención hacia un tema de vida. Leer →
- Diario de sueños
- Un diario de sueños es un cuaderno donde quien sueña consigna sus sueños al despertar, lo más cerca posible del dormir, antes de que la memoria los borre. Herramienta antigua y todavía recomendada por las escuelas de interpretación, ayuda a recordar mejor los sueños, a identificar sus temas recurrentes y sus símbolos, y a seguir su evolución en el tiempo. La práctica regular aumenta notablemente el recuerdo onírico y nutre el trabajo de interpretación. Leer →
- Arquetipo
- Un arquetipo, en el sentido de Carl Gustav Jung, es una imagen o un modelo universal presente en el inconsciente de todo ser humano: la Madre, el Héroe, la Sombra, el Viejo Sabio, el Niño. Heredados del fondo común de la humanidad, los arquetipos no son recuerdos sino formas vacías que se llenan con la vivencia de cada uno. Surgen en los sueños, los mitos, los cuentos y el arte, donde dan cuerpo a las grandes figuras de la psique. Leer →
- Inconsciente colectivo
- El inconsciente colectivo es, en el pensamiento de Carl Gustav Jung, la capa más profunda de la psique, común a toda la humanidad y distinta del inconsciente personal propio de cada uno. Alberga los arquetipos, esas grandes imágenes heredadas que se reencuentran en los mitos, las religiones y los sueños del mundo entero. Jung hace de él el suelo compartido de donde suben los símbolos universales. Esa hipótesis, central en su psicología, sigue siendo debatida y propia de su escuela. Leer →
Animal tótem
8 términos- Animal tótem
- En la lectura contemporánea, el animal tótem designa un animal cuyas cualidades simbólicas sirven de referencia interior: fuerza, dulzura, astucia, resistencia. La palabra viene del ojibwa doodem, que nombra el vínculo de parentesco entre un clan y un ser del mundo natural, una realidad social y espiritual propia de los pueblos algonquinos. El uso moderno, popularizado por la cultura del desarrollo personal, se inspira en ella con libertad: propone un espejo simbólico, nunca un veredicto. Leer →
- Totemismo
- El totemismo es un concepto de la antropología que describe los sistemas en los que grupos humanos, a menudo clanes, se asocian con especies animales o vegetales para organizar su parentesco, sus alianzas y sus prohibiciones. Claude Lévi-Strauss, en Le Totémisme aujourd’hui (1962), mostró que se trata menos de un culto a los animales que de una manera de pensar: las especies ofrecen una rejilla para clasificar el mundo social, ‘buenas para pensar’ más que buenas para venerar. Leer →
- Animal de poder
- El animal de poder es una noción surgida de las prácticas chamánicas, donde un espíritu animal acompaña a una persona y le presta sus cualidades: la vista del águila, la resistencia del lobo, la prudencia de la serpiente. Las tradiciones chamánicas lo describen como un aliado encontrado en sueños o durante un viaje interior. La lectura contemporánea, difundida por el neochamanismo, retiene de ello una imagen de recurso íntimo: un apoyo simbólico que se convoca en los pasos exigentes. Leer →
- Bestiario
- Un bestiario es una recopilación que describe animales, reales o fabulosos, y les presta un sentido moral o espiritual. El género florece en la Edad Media a partir del Physiologus, texto griego de los primeros siglos en el que cada criatura se convierte en una lección: el león, el fénix, el unicornio. Esas obras fijaron buena parte de la simbología animal occidental, la que aún se encuentra en la heráldica, los cuentos y el imaginario contemporáneo. Leer →
- Simbología animal
- La simbología animal es el conjunto de significados que las culturas atribuyen a los animales: el león para la soberanía, la lechuza para la sabiduría, la serpiente para la metamorfosis. Cada civilización compone su propio léxico, a veces contradictorio de un área cultural a otra: el cuervo, funesto en Europa, es mensajero y creador en varias tradiciones de América del Norte. Esa rejilla de lectura atraviesa los mitos, los blasones, los sueños y las artes. Leer →
- Animal guía
- En la espiritualidad contemporánea, el animal guía designa un animal percibido como un acompañante simbólico en un camino de vida o durante un periodo determinado. Donde el animal tótem evoca un vínculo duradero y el animal de poder un recurso, el guía se manifiesta en un momento preciso: cruces repetidos, sueños insistentes, atracción súbita por una especie. La lectura simbólica ve en ello una invitación a observar lo que esa especie encarna y lo que despierta. Leer →
- Espíritu animal
- El espíritu animal es, en muchas cosmologías, la dimensión invisible de una especie: no un individuo, sino la esencia del Lobo, del Oso o del Cuervo, con la que los humanos pueden entrar en relación. Las tradiciones chamánicas, de Siberia a las Américas, describen esos espíritus como aliados que se encuentran en trance o en sueños. La expresión se emplea hoy de modo más libre, a menudo como sinónimo de animal tótem, para nombrar una presencia animal interior. Leer →
- Arquetipo animal
- El arquetipo animal designa una figura animal que retorna a través de las culturas y las épocas con una carga simbólica estable: la serpiente de la transformación, el león solar, el ave mensajera. La psicología de Carl Gustav Jung ilumina ese fenómeno: esas imágenes pertenecerían a un fondo común del imaginario humano, el inconsciente colectivo, y surgen en los mitos como en los sueños. El animal figura ahí a menudo la parte instintiva de la psique. Leer →
Quiromancia
16 términos- Quiromancia
- La quiromancia es el arte de leer las líneas, los montes y las formas de la mano para trazar un retrato de la persona: temperamento, impulsos, recursos interiores. Practicada desde la India antigua hasta la Grecia de Aristóteles, y luego rescatada en Occidente en el siglo XIX por Cheiro y William Benham, se distingue de la quirognomía, que estudia la forma general de las manos. La tradición la lee como un espejo de uno mismo, jamás como un veredicto. Leer →
- Línea de la vida
- La línea de la vida es la línea que dibuja un arco alrededor de la base del pulgar, desde el borde de la palma entre el pulgar y el índice hasta cerca de la muñeca. La tradición quiromántica lee en ella la vitalidad: la calidad de la energía, el arraigo en el cuerpo, la forma de atravesar las grandes etapas. No mide la duración de la existencia, idea equivocada y tenaz: una línea corta evoca una energía más concentrada, jamás una vida breve. Leer →
- Línea del corazón
- La línea del corazón es la línea horizontal más alta de la palma, que corre bajo la base de los dedos, desde el canto de la mano hacia el índice o el dedo medio. La tradición quiromántica lee en ella la vida afectiva: la manera de amar, de vincularse, de expresar o contener las emociones. Su curva, su profundidad y su punto de llegada matizan la lectura, entre un corazón demostrativo y una ternura más reservada. Leer →
- Línea de la cabeza
- La línea de la cabeza es la línea media de la palma, que parte entre el pulgar y el índice y atraviesa la mano hacia el borde opuesto. La tradición quiromántica lee en ella el funcionamiento de la mente: la forma de pensar, de decidir, de imaginar. Una línea recta evocaría una mente práctica, una línea inclinada hacia abajo un pensamiento más imaginativo. Habla del estilo mental, jamás del nivel de inteligencia. Leer →
- Línea del destino
- La línea del destino, llamada también línea de Saturno, es la línea vertical que sube desde la base de la palma hacia el dedo medio. La tradición quiromántica lee en ella la relación con la propia trayectoria: vocación, dirección de vida, sensación de avanzar hacia lo que importa. Muchas manos no la tienen, o solo en fragmentos, sin que eso diga nada sobre el valor de un recorrido. Leer →
- Montes de la mano
- Los montes de la mano son los cojines carnosos de la palma, situados en la base de los dedos y en sus bordes. La tradición quiromántica los nombra según los astros: Venus, Júpiter, Saturno, Apolo, Mercurio, Marte y la Luna. Su relieve, más o menos desarrollado, se lee como un mapa de los temperamentos: cada monte presta a la mano una tonalidad, del calor venusino a la imaginación lunar. Leer →
- Quirognomía
- La quirognomía es el estudio de la forma general de las manos: longitud de los dedos, anchura de la palma, textura de la piel, dibujo de las uñas. Codificada en el siglo XIX por Casimir d’Arpentigny y retomada luego por Cheiro, distingue grandes tipos de manos (cuadrada, cónica, espatulada, puntiaguda) asociados a temperamentos. Complementa la quiromancia, que se concentra en las líneas y los montes de la palma. Leer →
- Mano dominante
- La mano dominante, en quiromancia, es aquella con la que la persona escribe y actúa: se la llama también mano activa. La tradición la lee como el presente en movimiento, lo que cada cual hace con sus recursos, mientras que la mano pasiva (la no dominante) guardaría el rastro del temperamento de partida. Comparar las dos palmas muestra la distancia entre la herencia y el camino realmente recorrido. Leer →
- Pliegues palmares
- Los pliegues palmares son los surcos que recorren la palma. Se forman en el útero, durante el primer trimestre del embarazo, y marcan las zonas donde la mano se dobla. La anatomía describe tres principales, que la quiromancia nombra líneas de la vida, de la cabeza y del corazón. Estos pliegues no son fijos: se ahondan, se ramifican y evolucionan con la edad y con el uso de la mano. Leer →
- Hasta samudrika shastra
- El hasta samudrika shastra es la rama india de la lectura de las manos, surgida del samudrika shastra, la ciencia tradicional de los signos del cuerpo atribuida al sabio Samudra. Considerada a menudo una de las tradiciones más antiguas del género, lee la mano como un todo: forma, dedos, líneas, pero también marcas tenidas por auspiciosas (loto, caracola, pez). Se inscribe en el universo védico, junto a la astrología jyotish, con la que comparte el vocabulario planetario. Leer →
- Línea del Sol (línea de Apolo)
- La línea del Sol, llamada también línea de Apolo, es una línea vertical que sube desde la base de la palma hacia el anular, el dedo de Apolo. Corre paralela a la línea del destino, pero más hacia el borde externo de la mano. La tradición quiromántica lee en ella el brillo, el talento reconocido, la sensación de realización. A menudo corta o ausente, se lee sobre todo en su porción alta, cerca del monte de Apolo, bajo el anular. Leer →
- Monte de Venus
- El monte de Venus es el cojín carnoso de la base del pulgar, ese relieve abombado que la línea de la vida rodea en arco de círculo. Es el mayor de los montes de la palma. La tradición quiromántica lee en él la vitalidad afectiva: calor, sensualidad, amor a la vida, capacidad de impulso hacia los demás. Su lectura se hace por el tacto: un monte pleno y firme habla de una energía desbordante, un monte plano y blando de una vida afectiva más recogida. Leer →
- Monte de Júpiter
- El monte de Júpiter es el cojín situado en la base del índice, el dedo de Júpiter. La tradición quiromántica lee en él la ambición, la confianza en uno mismo, la relación con el mando y el ideal. Un monte bien desarrollado evocaría al líder, el sentido de la autoridad justa; un monte difuminado, una seguridad más discreta. Su lectura se completa con la longitud del índice: un índice largo y un monte pleno refuerzan juntos el tema de la afirmación. Leer →
- Monte de Apolo (monte del Sol)
- El monte de Apolo, o monte del Sol, es el cojín situado en la base del anular, el dedo de Apolo. La tradición quiromántica lee en él el sentido de lo bello, la creatividad, el gusto por el reconocimiento y la luz. Es bajo este monte donde termina la línea del Sol. Un monte pleno evocaría al artista y al alma radiante; un monte difuminado, una creatividad más íntima, menos volcada hacia la mirada de los demás. Leer →
- Tipos de mano por elementos
- La clasificación por elementos reparte las manos en cuatro tipos, según dos medidas: la forma de la palma (cuadrada o alargada) y la longitud de los dedos comparada con la de la palma. Mano de Tierra: palma cuadrada, dedos cortos. Mano de Aire: palma cuadrada, dedos largos. Mano de Fuego: palma alargada, dedos cortos. Mano de Agua: palma alargada, dedos largos. Cada tipo se asocia a un temperamento, de lo concreto terrenal a la sensibilidad acuática. Leer →
- Anillo de Salomón
- El anillo de Salomón es una línea curva que rodea la base del índice, corriendo en semicírculo alrededor del monte de Júpiter. Marca especial poco frecuente, la tradición quiromántica lee en él el gusto por comprender al ser humano: intuición psicológica, sabiduría, atracción por la enseñanza, el consejo o las disciplinas de la mente. Se localiza buscando un arco aislado en la raíz del índice, que conviene distinguir de un simple pliegue de flexión del dedo. Leer →