Energías · Biorritmo
Biorritmo, con calma.
Ciclos físico, emocional e intelectual: una curiosidad del siglo XIX, presentada con honestidad como lo que es.
Los artículos
Para leer en esta práctica
Los textos de fondo están en camino. Esta práctica se está escribiendo a mano, con las fuentes citadas.
Las preguntas que nos hacemos
Respuestas cortas, sin rodeos.
- ¿Qué es el biorritmo?
- Tres curvas que parten del día de tu nacimiento y ondulan cada una a su ritmo: 23 días para lo físico, 28 para lo emocional, 33 para lo intelectual. Cada día, cada una está arriba, abajo o cruzando la línea del cero. Un retrato de tus energías en tres sinusoides, legible de un vistazo.
- ¿El biorritmo es algo serio?
- Seamos francos: es una curiosidad nacida en el siglo XIX, en los cuadernos del médico berlinés Wilhelm Fliess, luego popularizada en los años 1970. Los estudios hechos desde entonces no han encontrado ningún valor predictivo en las tres curvas. Lo practicamos por lo que es: un ritual de atención a los propios ritmos, encantador y anticuado, que sobre todo invita a escucharse.
- ¿Cómo se calcula el biorritmo?
- Todo parte del número de días vividos desde tu nacimiento: se divide por el periodo de cada ciclo (23, 28, 33) y el resto indica dónde se encuentra cada curva en su ondulación. El cálculo a mano es árido; la app traza las tres curvas por ti, día tras día.
- ¿Qué es un día crítico en el biorritmo?
- Es el día en que una curva atraviesa la línea del cero, ni arriba ni abajo: la tradición biorrítmica lee ahí un momento de báscula, donde la energía en cuestión sería menos fiable. Cuando dos curvas se cruzan el mismo día, los aficionados hablan de doble día crítico. A tomar como una invitación a aflojar el paso, no como una alarma.
- ¿Qué diferencia hay entre biorritmo y ritmo circadiano?
- El ritmo circadiano es una realidad biológica medida: el reloj interno de cerca de 24 horas que regula tu sueño, tu temperatura, tus hormonas, y que la cronobiología estudia en serio. El biorritmo es un modelo simbólico de periodos fijos, sin base fisiológica. Uno se verifica en laboratorio; el otro se practica como un juego de observación.