Combustión
La combustión describe un planeta tan cercano al Sol que queda como quemado, por lo general entre un grado y ocho grados y medio de su posición. Invisible, ahogado en el brillo solar, ese planeta se tiene por debilitado en la astrología tradicional: su función sigue viva pero desbordada por la voluntad solar. Más lejos del Sol, hasta unos diecisiete grados, el planeta se dice ‘bajo los rayos’, un estado menos severo.
Quemado por el brillo
Imagina una vela sostenida ante un foco: su llama existe pero ya no se ve. Esa es la idea de la combustión. El planeta conserva su naturaleza, solo que el Sol lo absorbe, y su expresión se vuelve difícil de distinguir del ego solar. Los autores antiguos veían allí una fragilidad, una función que cuesta afirmarse por sí misma.
El contraste con el cazimi
Toda la sutileza descansa en la distancia. A ocho grados, el planeta arde; a unos pocos minutos del centro, entra en cazimi y, al contrario, queda honrado. Si tienes un planeta combusto, no lo leas como una carencia sino como una parte de ti que trabaja a la sombra del Sol, y que gana al ser nombrada para existir por entero.
Fuentes
- , Christian Astrology (1647)
- , The Real Astrology (2000)