Luna creciente
La luna creciente designa toda la mitad del ciclo que va de la luna nueva a la luna llena. Noche tras noche, la parte iluminada del disco visible aumenta, a medida que la Luna se aleja del Sol en el cielo. Abarca la primera hoz, el cuarto creciente y la luna gibosa creciente. La tradición ve en ella una fase de impulso, en la que se construye y se reúne.
Cómo seguirla
Día tras día, la Luna se desplaza hacia el este y se pone un poco más tarde cada noche. Su superficie iluminada se engrosa, desde la hoz fina tras la puesta del Sol hasta el disco casi lleno. En el hemisferio norte, la luz queda a la derecha. Obsérvala varias noches seguidas: verás claramente cómo se hincha la hoz.
Lo que la tradición te invita a hacer
La luz sube, y muchas tradiciones leen este movimiento como un apoyo a lo que se está construyendo. Es un tiempo para avanzar, nutrir un proyecto, sumar y reunir en lugar de recortar. Puedes ajustar a él tus esfuerzos que piden impulso. Una lectura simbólica, que conviene tomar como una invitación y no como una ley.