Parálisis del sueño
La parálisis del sueño es un estado breve y benigno en el que la mente despierta antes de que el cuerpo recupere su movilidad, al dormirse o al despertar. Durante unos segundos a unos minutos, quien duerme está consciente pero no puede moverse ni hablar, a veces acompañado de imágenes o de presencias sentidas. Corresponde al mantenimiento de la atonía muscular del sueño REM cuando la conciencia ya ha vuelto. Muy extendida, se disipa por sí sola.
Lo que pasa de verdad
Durante el sueño REM, tu cuerpo entra deliberadamente en reposo: los músculos se relajan para impedir que imites tus sueños. En la parálisis del sueño, tu conciencia vuelve un poco adelantada respecto a ese relajamiento. Te sientes despierto, lúcido, pero todavía inmóvil por un corto instante. El cerebro, por su parte, puede prolongar un resto de sueño sobre el decorado de tu habitación, y de ahí esas imágenes a veces sobrecogedoras.
Los rostros que las culturas le dieron
Casi cada cultura nombró esta visita nocturna. En Japón se habla de kanashibari, el hecho de estar «atado por el metal». En los campos ingleses, era la «vieja bruja» sentada sobre el pecho, y la propia palabra nightmare viene de una criatura que oprime a quien duerme. Terranova la llamaba the Old Hag. Esos relatos transforman una sensación universal en historias, un espejo de los miedos y no un mal hechizo.
Atravesar el instante
Si conoces este momento, ten presente que siempre pasa por sí solo, a menudo en unas pocas respiraciones. A muchos les resulta apaciguador recordar, en plena escena, que simplemente están en el linde entre el dormir y el despertar. Llevar con suavidad la atención al aliento, o a un dedo que mover, acompaña el regreso del movimiento. La presencia sentida no es más que tu sueño que se demora.
Fuentes
- , Dreaming: An Introduction to the Science of Sleep (2002)
- , The Nightmare Experience, Sleep Paralysis and Witchcraft Accusations (2003)