Glosario Litoterapia

Cuarzo

El cuarzo es uno de los minerales más abundantes de la corteza terrestre, compuesto de dióxido de silicio (SiO₂) cristalizado. Con una dureza de 7 en la escala de Mohs, se presenta en numerosas variedades: cristal de roca incoloro, amatista violeta, citrino dorado, cuarzo rosa o ahumado. En litoterapia, los lapidarios le atribuyen desde la Antigüedad un papel de amplificador y de piedra universal, base de la mayoría de las colecciones.

Toda una familia de piedras

Tras este único nombre se esconde casi toda tu colección: la amatista, el citrino, el cuarzo rosa o el cuarzo ahumado son variedades coloreadas del mismo cristal. Plinio el Viejo contaba que el cristal de roca era un hielo tan profundamente congelado que ya no podía derretirse, que es justamente el sentido del griego krystallos. La imagen quedó: una piedra de claridad, límpida como agua de manantial.

En tu práctica

El cristal de roca suele ser la primera piedra que se elige, y una de las más fáciles de llevar: dura, estable, a gusto en el agua. Los lapidarios le atribuyen la cualidad de amplificar la intención que confías a tus otras piedras. Un racimo de cuarzo sirve además de lecho de recarga: apoya en él tus cantos rodados por la noche, como quien deja las llaves al llegar a casa.

Fuentes

  • Plinio el Viejo, Historia natural, libro XXXVII (77)
  • Cornelis Klein y Barbara Dutrow, Manual of Mineral Science (2007)