Espíritu animal
El espíritu animal es, en muchas cosmologías, la dimensión invisible de una especie: no un individuo, sino la esencia del Lobo, del Oso o del Cuervo, con la que los humanos pueden entrar en relación. Las tradiciones chamánicas, de Siberia a las Américas, describen esos espíritus como aliados que se encuentran en trance o en sueños. La expresión se emplea hoy de modo más libre, a menudo como sinónimo de animal tótem, para nombrar una presencia animal interior.
En las cosmologías chamánicas
De Siberia a las Américas, las tradiciones chamánicas describen un mundo doblado de invisible, poblado de espíritus con los que algunos saben dialogar. El espíritu animal sería la esencia de una especie entera: no tal oso cruzado en el bosque, sino el Oso, guardián de todas sus cualidades. Mircea Eliade documentó esas figuras de aliados y de monturas espirituales en los relatos de trance del mundo entero.
En lo que se ha convertido la expresión
Hoy, la expresión se ha desligado en gran parte de ese contexto ritual: la gente habla de su espíritu animal como de un retrato interior, a veces con humor, a veces con fervor. Los dos usos pueden convivir si sabes de dónde viene la palabra. Cuando nombras tu espíritu animal, eliges una imagen que condensa tu manera de estar en el mundo: tómala como un espejo, nunca como un veredicto.
Fuentes
- , Le Chamanisme et les techniques archaïques de l’extase (1951)