Luna
La Luna es el segundo luminar de la carta natal en la astrología occidental. Su signo y su casa describen la vida emocional de una persona, sus necesidades profundas, sus reflejos instintivos y su sentimiento de seguridad. La tradición la vincula a la madre, a la infancia y al mundo íntimo; la astrología psicológica ve en ella el inconsciente afectivo, la memoria del cuerpo y la manera en que uno se reconforta y se cuida.
Lo que la Luna ilumina
Donde está tu Luna es donde sientes antes de pensar: tu forma de reaccionar en caliente, lo que te calma, lo que necesitas para sentirte a salvo. Su signo tiñe tus estados de ánimo y su ámbito muestra dónde buscas el consuelo, ese hogar interior al que vuelves cuando el mundo te agota.
En la tradición
Los antiguos asociaban la Luna al cuerpo, a los ciclos y a la figura materna, espejo cambiante de las mareas interiores. La lectura contemporánea lee en ella la parte de ti que recuerda: tus hábitos afectivos, lo que aprendiste muy pronto sobre el cuidado y el apego, y que a veces repites sin darte cuenta.
Fuentes
- , Astrology, Psychology, and the Four Elements (1975)
- , The Inner Sky (1984)