Estrella fija
Las estrellas fijas son las estrellas lejanas del fondo del cielo, en oposición a los planetas ‘errantes’ que se desplazan ante ellas. La astrología retiene algunas decenas, como Régulo, Algol, Spica o Aldebarán, a las que la tradición presta significados marcados. Cuando una estrella fija se conjunta con un planeta, un ángulo o un punto sensible de la carta, se la tiene por colorear con fuerza su sentido, para bien o para mal según su naturaleza.
El fondo del cielo
Tras el baile de los planetas, las estrellas fijas forman un telón de fondo casi inmóvil, que solo deriva muy lentamente a lo largo de los siglos. Por eso se las dice fijas. La astrología retiene apenas un puñado entre las más brillantes, cada una con una reputación heredada de la Antigüedad y de la tradición árabe medieval.
Un acento sobre un grado
Una estrella fija solo actúa por contacto estrecho: hace falta que se conjunte, a uno o dos grados, con un planeta o un ángulo de tu carta. Ahí añade su tono, a veces deslumbrante como Régulo, a veces más áspero como Algol. Lee esos contactos como acentos raros, a manejar con matiz en lugar de con temor.
Fuentes
- , The Fixed Stars and Constellations in Astrology (1923)
- , Brady’s Book of Fixed Stars (1998)