Glosario Litoterapia

Piedra rodada

Una piedra rodada es un fragmento de mineral en bruto pulido mecánicamente en un tambor giratorio, con abrasivos cada vez más finos, hasta lograr una forma redondeada y suave al tacto. Es el formato más común en litoterapia, apreciado por su precio accesible y por la facilidad con que se desliza en un bolsillo o se sostiene en la mano. El pulido no cambia nada en la naturaleza del mineral, solo su superficie.

Rodada o en bruto

Es la pregunta que todo el mundo se hace en la tienda. La tradición no establece jerarquía: los lapidarios atribuyen a la piedra rodada las mismas cualidades que al cristal en bruto, solo cambia la superficie. La rodada se cuela en cualquier sitio y aguanta la vida diaria; la bruta conserva sus aristas y su aire salvaje. Elige tanto con la mano como con el ojo: la piedra justa suele ser la que te gusta al tacto.

El gesto justo

Una piedra rodada se lleva en el bolsillo, se sostiene en la palma el tiempo de una pausa, se deja en la mesita de noche. Solo ten en cuenta su dureza: una fluorita o una calcita rodada se raya si viaja con cuarzos, guárdalas por separado. Y pásala de vez en cuando bajo agua clara si su naturaleza lo permite, como enjuagarías un canto traído de la playa.

Fuentes

  • George Frederick Kunz, The Curious Lore of Precious Stones (1913)
  • Cornelis Klein y Barbara Dutrow, Manual of Mineral Science (2007)