En el jardín · septiembre
Jardinería con la luna en septiembre septiembre
Septiembre es el mes bisagra: la fruta llega a cestos llenos mientras los bancales de verano se van quedando libres. La tradición lunar reserva la luna ascendente para las siembras de espinacas, canónigos y lechugas de invierno, así como para la recogida de las manzanas y las peras de guarda; la luna descendente para la plantación de las fresas y el arranque de las patatas. El suelo que se vacía nunca debe quedar desnudo.
Lo esencial
- A sembrar
- espinacas, canónigos, lechugas de invierno, rábanos, abonos verdes
- A podar, a plantar
- fresas, frambuesos reflorecientes tras la cosecha, vivaces a dividir
- A cosechar
- manzanas, peras, uva, tomates de fin de temporada, patatas
- Palabra clave del mes
- sembrar para el invierno, guardar el verano
¿Qué hacer en el huerto en septiembre según la luna?
El calendario lunar se apoya en un balanceo: en luna ascendente, la savia se vería llevada hacia lo alto, y se siembra, se injerta, se recoge la fruta; en luna descendente, bajaría hacia las raíces, y se planta, se divide, se poda, se arranca.
En septiembre, la luna ascendente es estudiosa: espinacas, canónigos, lechugas de invierno y rábanos se siembran mientras manzanas, peras y uva se recogen. La luna descendente toma el relevo para plantar las fresas, dividir las vivaces fatigadas y sacar las patatas de la tierra, en días de raíz si quieres honrar la tradición de la conservación.
¿Qué cultivos priorizar, y en qué días?
Cada día del calendario lleva una dominante, hojas, flores, frutos o raíces, según la constelación que atraviesa la Luna. En septiembre, los días de hoja son los más ocupados: es la gran ventana de las espinacas, los canónigos y las lechugas que pasarán el invierno fuera.
Los días de fruto pertenecen al frutal: la tradición coloca ahí la recogida de las manzanas y las peras destinadas a la bodega, en luna ascendente para que se guarden bien. Los días de raíz sirven al arranque de las patatas y a las siembras de rábanos; los días de flor, a la plantación de las bienales y de los primeros bulbos de primavera para los más madrugadores.
El gesto del mes: cubrir cada bancal que queda libre
En cada cosecha terminada, la misma pregunta: ¿qué hacer con el sitio? La respuesta de septiembre cabe en un sobre de abono verde. Facelia o mostaza sembradas a voleo nacen en unos días, cubren el suelo antes del invierno, ahogan las hierbas espontáneas y nutrirán la tierra cuando las siegues en primavera.
En la ciudad, el mismo reflejo se traduce de otro modo: una jardinera vacía de sus tomates acoge una siembra de canónigos o de espinacas. Es el cultivo de balcón más sencillo del otoño, y se recoge todo el invierno, hoja a hoja.
Lo que dice la agronomía
Los ensayos hechos para comparar siembras en el día bueno y siembras de control no han revelado una diferencia reproducible: el tiempo, el suelo y el cuidado cuentan mucho más. Si el calendario lunar te ayuda, es como cadencia: trocea el mes en citas, y es la regularidad la que hace el jardín.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuándo recoger las manzanas para que se conserven?
- La tradición aconseja la luna ascendente, en días de fruto. La señal más segura sigue siendo la propia fruta: debe desprenderse con un cuarto de giro, sin forzar. Guárdalas después en un lugar fresco y aireado, sin que se toquen entre sí.
- ¿Qué abono verde sembrar en septiembre?
- La facelia y la mostaza son los más sencillos: nascencia rápida, cobertura densa, siega fácil. Evita la mostaza antes de un futuro bancal de coles (misma familia). La tradición coloca esta siembra en luna ascendente, como todas las siembras.