En el jardín · agosto
Jardinería con la luna en agosto agosto
Agosto juega con dos temporadas a la vez: se cosecha el verano a manos llenas y ya se siembra el otoño. La tradición lunar coloca las siembras de canónigos, espinacas y rábanos de invierno en luna ascendente, y la plantación de las fresas y la poda de los frambuesos en luna descendente. Es también el mes de los esquejes de aromáticas y de las semillas que se guardan para el año siguiente.
Lo esencial
- A sembrar
- canónigos, espinacas de otoño, rábanos de invierno, cebollas blancas, nabos
- A podar, a plantar
- lavanda ya marchita, frambuesos no reflorecientes, fresas a plantar
- A cosechar
- tomates, calabacines, berenjenas, judías, primeras semillas
- Palabra clave del mes
- cosechar el verano, sembrar el otoño
¿Qué hacer en el huerto en agosto según la luna?
El principio del calendario cabe en una imagen: en luna ascendente, la savia se vería atraída hacia la parte alta de la planta, lo que hace de ella el tiempo de las siembras y de las recogidas de hortalizas de fruto; en luna descendente, bajaría hacia las raíces, y es el tiempo de plantar, podar y trasplantar.
En agosto, la luna ascendente lleva las siembras que alimentarán el otoño y el invierno: canónigos, espinacas, rábanos de invierno, nabos, cebollas blancas. La luna descendente, por su parte, recibe la plantación de las fresas, la poda de la lavanda marchita y la de los frambuesos no reflorecientes, cuyas cañas que han dado se rebajan al suelo. Entre ambas, se recogen tomates, berenjenas y calabacines casi cada día.
¿Qué cultivos priorizar, y en qué días?
La tradición asocia cada día del mes a un órgano de la planta, según la constelación que atraviesa la Luna: hojas, flores, frutos o raíces. La idea no es encajarlo todo al día exacto, sino agrupar los gestos: un día de hoja para las siembras de canónigos y espinacas, un día de raíz para los rábanos de invierno y los nabos.
Los días de fruto siguen siendo los de las grandes recogidas, y es además el momento de cosechar tus primeras semillas: un tomate bien maduro, una flor de lechuga espigada, una judía dejada secar en la mata. Los días de flor, por último, convienen a la poda de la lavanda y a la siembra de las bienales, con pensamientos y nomeolvides a la cabeza.
El gesto del mes: esquejar las aromáticas
Agosto es el mes soñado para esquejar romero, salvia, lavanda o tomillo: los tallos del año están medio agostados, ni demasiado tiernos ni demasiado duros. Toma diez centímetros de tallo sin flor, deshoja la mitad inferior, planta en una mezcla ligera y mantén a la sombra clara. La tradición coloca este gesto en luna descendente, el tiempo de las raíces.
Es la actividad de balcón por excelencia: tres macetas, un rincón sin sol directo, un riego regular en forma de velo. En primavera tendrás tus plantas, gratis y ya aclimatadas en tu casa.
Lo que dice la agronomía
Ningún estudio controlado ha logrado mostrar que un esqueje o una siembra ajustados a la luna arraiguen mejor que otros: el sustrato, el agua y la temporada pesan infinitamente más. Y, sin embargo, el calendario conserva su valor: es un ritmo que te lleva de vuelta a tus plantas, y la observación regular sigue siendo la mejor herramienta del jardinero.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuándo sembrar los canónigos en agosto?
- En luna ascendente y en días de hoja, según la tradición. El gesto que lo cambia todo está en otra parte: un suelo apretado tras la siembra, riegos regulares y algo de sombra los primeros días, porque los canónigos nacen mal con el calor seco de pleno verano.
- ¿Por qué plantar las fresas ya a final del verano?
- Porque una fresa instalada en luna descendente de agosto o septiembre tiene tiempo de enraizar antes del invierno: fructifica ya la primavera siguiente. Plantada en primavera, pasa su primer año instalándose y da poco.
- ¿Se pueden sembrar todavía judías en agosto?
- A principios de mes y en clima suave, sí, en días de fruto: darán una cosecha de otoño si la helada se hace esperar. En el resto, mejor dedicar el sitio a las hortalizas de otoño, que ocuparán el terreno con más seguridad.