Calendario lunar · septiembre

La luna en septiembre septiembre

Septiembre es el mes de la Luna de la Cosecha, la luna llena más cercana al equinoccio de otoño. Durante unas tardes, sale casi a la misma hora de un día para otro y prolonga la luz del ocaso: los campesinos veían en ello un regalo para terminar las cosechas. El mes pasa del verano al otoño, y la noche vuelve poco a poco a igualarse con el día.

Lo esencial

Luna llena tradicional
la Luna de la Cosecha (Harvest Moon)
Origen del nombre
sus salidas seguidas daban a los campesinos tardes de claridad para terminar las cosechas
Estación
equinoccio de otoño: el día y la noche se igualan
Particularidad
la define el equinoccio, no el mes: a veces cae a principios de octubre
Palabra clave del mes
cosecha

El ambiente lunar de septiembre

Septiembre es el mes del gran equilibrio: en el equinoccio, el día y la noche pesan lo mismo en toda la Tierra. La luz se vuelve rasante y dorada, las tardes refrescan, y la noche recupera terreno a razón de cuatro minutos por día. El cielo nocturno vuelve a ser un compañero cotidiano más que una rareza de última hora.

En ese decorado sale la luna llena más célebre del año. En torno al equinoccio, la geometría de la órbita lunar hace que la luna salga de una tarde a otra con un retraso inusualmente corto: la claridad del ocaso se encadena casi sin pausa con la luz de la luna.

¿Por qué «Luna de la Cosecha»?

Antes de la electricidad, esas salidas seguidas lo cambiaban todo. Durante varias tardes consecutivas, la luna llena tomaba el relevo del sol y permitía cosechar tarde, a la luz de un disco enorme posado sobre el horizonte. Los campesinos de Europa y de Norteamérica vieron en ella una aliada, y la bautizaron en consecuencia.

Un detalle que importa: la Luna de la Cosecha no está atada a septiembre sino al equinoccio. Es la luna llena que cae más cerca de él, a veces a principios de octubre. Los años en que eso ocurre, la luna llena de septiembre recupera su otro nombre, la Luna del Maíz.

Los gestos suaves de septiembre

El gesto del mes: asistir a una salida de la Luna de la Cosecha. Apunta la hora de la salida, busca un horizonte despejado hacia el este y mira cómo el disco anaranjado se iza por encima de los campos o de los tejados. Vuelve al día siguiente: saldrá apenas un poco más tarde, en eso está la firma de esta luna.

La tradición asocia septiembre a separar las cosechas: lo que se guarda, lo que se deja en el campo. Si llevas un diario lunar, el equinoccio se presta bien a un punto de etapa, en el momento preciso en que el año bascula hacia su mitad oscura.

¿Y en el jardín?

En el jardín, septiembre siembra los abonos verdes, planta las fresas y recoge los últimos frutos: el detalle día a día te espera en el calendario lunar del jardín de septiembre.

Las lunaciones de septiembre (fechas exactas)

Calculadas a partir de la efeméride, en horario de Madrid, y reverificadas cada noche. Cada lunación tiene su propia página detallada.

Preguntas frecuentes

¿La Luna de la Cosecha es siempre en septiembre?
No: es la luna llena más cercana al equinoccio de otoño. La mayoría de los años cae en septiembre, pero a veces se desliza a principios de octubre; esos años, la luna llena de septiembre recupera su otro nombre, la Luna del Maíz.
¿Por qué se dice que ayudaba a las cosechas?
En torno al equinoccio, la luna sale de una tarde a otra con un retraso inusualmente corto: en nuestras latitudes, de veinte a treinta minutos en vez de cincuenta. Antes de la electricidad, esas salidas seguidas daban varias tardes de claridad continua, ideales para terminar los campos.

Fuentes

  • Almanaques agrícolas tradicionales (nombres de las lunas llenas)
  • Maria Thun, El calendario de siembra biodinámico