Litoterapia · ficha de la piedra
Selenita (yeso)
Selenita es una piedra blanco, vinculada por tradición a calma, intuición, concentración.
Lo esencial
- Familia
- Yeso
- Composición
- CaSO₄·2H₂O
- Sistema cristalino
- Monoclínico
- Dureza (Mohs)
- 2
- Color
- Blanco, translúcido
- Chakras
- Corona
- Elementos
- Aire/Éter
- Zodiaco
- Cáncer
Selenita, según la tradición
La selenita es la piedra del espacio limpio y de la levedad. La tradición la asocia a una atmósfera que se aclara, a esa sensación de haber hecho sitio para respirar y sentir con más facilidad. Su blanco translúcido, sedoso y luminoso, recuerda un velo que la luz atraviesa sin quedar prendido. A mucha gente le gusta dejarla en un rincón de meditación, a veces como una placa donde reposan otras piedras. Colócala donde quieras aliviar el aire, y deja que te invite a vaciar antes de recentrarte. Mantenla seca, pues prefiere estar lejos de la humedad.
Afirmación“Abro espacio para la claridad.”
La selenita, por dentro
La selenita es la variedad cristalizada y transparente del yeso, el mismo mineral que da la escayola al calentarse. Es un sulfato de calcio hidratado tan blando que define el nivel 2 de la escala de Mohs: la uña lo raya. Conviene saber que la mayoría de las «barras de selenita» del mercado son en realidad yeso fibroso, el espato satinado, de brillo sedoso característico.
El yeso tiene además dos escenarios espectaculares en el mundo hispano. En la mina de Naica, en Chihuahua, la Cueva de los Cristales guarda selenitas de más de once metros, crecidas durante cientos de miles de años en agua a unos 50 °C. Y en Pulpí, en Almería, la geoda gigante hallada en 1999 dentro de la Mina Rica se visita desde 2019: ocho metros de cavidad tapizada de cristales transparentes.
Historia y creencias: la piedra de la Luna antes que la piedra lunar
Su nombre viene de Selene, la diosa griega de la Luna. Plinio el Viejo ya describía una selenitis blanca y translúcida de la que se contaba que llevaba dentro una imagen de la luna, creciente y menguante como ella; la creencia atravesó los lapidarios medievales casi intacta y llegó a los repertorios castellanos de gemas.
El yeso translúcido tuvo también una vida muy concreta. Cortado en placas finas, con el nombre de lapis specularis, hacía de vidriera en el mundo romano, y las canteras de Hispania, sobre todo en la Serranía de Cuenca, fueron las que abastecieron al Imperio. Las ventanas de muchas villas dejaban pasar el día a través de selenita: difícil merecer mejor la fama de piedra de luz.
Cómo usar selenita
Un espacio de meditación; una placa para reposar otras piedras.
Limpieza
Sonido, sahumerio suave, un paño seco (sin agua).
Recarga
Luz de luna, intención; mantenla lejos de la humedad.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo mojar la selenita?
- No, nunca. El yeso es ligeramente soluble: un paso rápido no la hará desaparecer, pero cada contacto empaña la superficie y la va deshaciendo. Limpieza en seco, paño suave, y si te apetece el ritual, sahumerio. Para recargarla, luz de luna, que además le va al nombre.
- ¿Selenita y piedra lunar son lo mismo?
- No, pese al parentesco de los nombres. La piedra lunar es un feldespato duro (6 a 6,5) e iridiscente; la selenita es yeso, blanquísimo y tan blando que lo rayas con la uña. Dos minerales sin relación, emparejados por la misma diosa.
- ¿Es verdad que no necesita limpiarse?
- Es lo que dice la práctica contemporánea, y le viene muy bien a una piedra que no soporta el agua. Nadie ha medido nunca que una piedra guarde ni suelte nada. Si el ritual te ordena la tarde, consérvalo; si no, un paño seco es todo su mantenimiento.