Litoterapia · ficha de la piedra

Amazonita

Amazonita es una piedra azul verdoso, vinculada por tradición a comunicación, calma, protección.

Amazonita, un ejemplar pulido

Lo esencial

Familia
Feldespato (microclina)
Composición
KAlSi₃O₈
Sistema cristalino
Triclínico
Dureza (Mohs)
6–6.5
Color
Azul verdoso
Chakras
Garganta, Corazón
Elementos
Agua
Zodiaco
Virgo

Amazonita, según la tradición

La amazonita lleva un azul verdoso calmante que recuerda al agua clara, y la tradición la asocia a una manera suave y asentada de expresarte. Le atribuyen el gesto de ayudarte a decir las cosas con claridad y ternura, como palabras que encuentran el tono justo sin aspereza. Es una piedra que muchos guardan antes de una conversación delicada, para afirmar el deseo de hablar manteniendo la calma. Úsala como joya o sostenla unos instantes antes de un intercambio, y deja que su tono te recuerde que la sinceridad también puede envolver. De forma simbólica, acompaña la comunicación tranquila y la armonía entre el corazón y la garganta.

Afirmación“Me expreso con dulzura y claridad.”

La amazonita, por dentro

La amazonita es una microclina, un feldespato potásico: la misma familia de minerales que compone buena parte de los granitos. Su color se atribuyó durante mucho tiempo al cobre, como el de la turquesa, hasta que los análisis modernos zanjaron la cuestión: son trazas de plomo, combinadas con agua atrapada en la red cristalina.

Los yacimientos con más fama están en Colorado (Pikes Peak), en los Urales, en Madagascar, en Etiopía y en Perú. Sus vetas blancas son albita, un feldespato hermano que cristaliza en cintas dentro de la misma roca, y son ellas las que hacen que no haya dos amazonitas con el mismo dibujo.

Historia y creencias: un malentendido geográfico

En Egipto gustó mucho: se ha encontrado amazonita en las joyas de Tutankamón, y amuletos y escarabeos de esta piedra acompañaban a los difuntos. Algunos pasajes del Libro de los Muertos se grabaron incluso sobre placas de amazonita, lo que la sitúa entre las piedras de más prestigio funerario del Nilo.

Su nombre es un error que nadie se ha molestado en corregir: nunca se ha encontrado un yacimiento en la cuenca del Amazonas. Las «piedras verdes» que los exploradores trajeron del río en el siglo XVIII, y que le dieron nombre, eran con toda probabilidad nefrita. El nombre se quedó, y el equívoco también.

Cómo usar amazonita

Joyas, meditación, antes de una conversación.

Limpieza

Humo, sonido; un enjuague rápido en agua y luego seca.

Recarga

Luz de la luna; intención.

Preguntas frecuentes

¿Amazonita o turquesa, cómo las distingo?
La turquesa es un fosfato opaco, a menudo veteado de negro o pardo; la amazonita es un feldespato algo translúcido en los bordes, veteado de blanco y a veces con un brillo sedoso. La turquesa es además más blanda y bastante más cara: a precio de saldo, lo que te ofrecen es casi siempre amazonita.
¿Se puede llevar a diario?
Con cuidado. Como todos los feldespatos tiene planos de exfoliación y un golpe seco la parte limpiamente. Quítatela para el deporte y la limpieza, y guárdala aparte de las demás joyas: los productos domésticos y los perfumes apagan su pulido.
¿Ayuda de verdad a comunicarse mejor?
Ningún estudio ha mostrado efectos de las piedras más allá del placebo (Christopher French, 2001). Su valor está en otro sitio: en el símbolo y en el gesto. Si tocarla antes de una conversación difícil te recuerda hablar con calma, habrá cumplido su papel, a su manera.

Fuentes

  • Judy Hall, The Crystal Bible, Godsfield Press, 2003.
  • Robert Simmons & Naisha Ahsian, The Book of Stones, North Atlantic Books, 2007.