Litoterapia · ficha de la piedra

Piedra de sol

Piedra de sol es una piedra naranja, vinculada por tradición a optimismo, energía, confianza.

Piedra de sol, un ejemplar pulido

Lo esencial

Familia
Feldespato
Composición
Feldespato (aventurescencia)
Sistema cristalino
Triclínico/monoclínico (según el caso)
Dureza (Mohs)
6–6.5
Color
Naranja, melocotón, con destellos
Chakras
Plexo solar, Sacro
Elementos
Fuego
Zodiaco
Leo

Piedra de sol, según la tradición

La piedra de sol lleva reflejos naranjas y melocotón salpicados de destellos, una luz alegre que la tradición vincula al plexo solar y al impulso creativo. La asocian al optimismo, a las ganas de avanzar con brío, a ese calor que despierta la motivación. Su color recuerda a los primeros rayos de la mañana, brillantes y llenos de promesa. Tenla cerca al despertar o ponla sobre la mesa cuando quieras reencontrar tu entusiasmo. Sostenla en la palma de la mano e imagina tu propia alegría irradiando a tu alrededor.

Afirmación“Irradio mi alegría.”

La piedra de sol, por dentro

La piedra de sol es un feldespato, casi siempre una oligoclasa de la familia de las plagioclasas: el mismo clan mineral que la piedra lunar o la labradorita. Lo que la hace única son sus inclusiones, laminillas microscópicas de hematita o de goethita orientadas todas en el mismo sentido, que devuelven la luz en destellos cobrizos cuando giras la piedra. Ese centelleo tiene un nombre bonito, aventurescencia.

Los yacimientos históricos están en Noruega, que fue durante mucho tiempo la fuente principal; antes de su hallazgo, la piedra era rara y cara. Hoy se extrae sobre todo en la India y en Tanzania. Oregón tiene su propia versión, todavía más llamativa: sus piedras de sol contienen cobre nativo, y el estado la declaró gema oficial en 1987.

Historia y creencias: ¿la brújula de los vikingos?

Las sagas islandesas mencionan un sólarsteinn, una «piedra de sol» que permitía localizar el sol bajo un cielo cubierto, en mitad del mar del Norte. La historia es hermosa y encaja tan bien con el nombre que se le atribuye a menudo a nuestro feldespato. Siendo honestos: los investigadores se inclinan por otro mineral, el espato de Islandia, una calcita transparente que polariza la luz, o quizá la cordierita.

La piedra de Oregón tiene su propio relato. Una leyenda local, muy repetida en la región, cuenta que la sangre de un gran guerrero herido cayó sobre estas piedras y les dio el color y los destellos. Las tribus de la zona las intercambiaban y, según se cuenta, las dejaban como ofrenda.

Cómo usar piedra de sol

Por la mañana, motivación; joyas.

Limpieza

Humo, sonido; un enjuague rápido en agua, luego seca.

Recarga

Sol suave y breve o luz de la luna; intención.

Preguntas frecuentes

Piedra de sol y piedra lunar, ¿qué relación tienen?
Son dos feldespatos, o sea dos primas de la misma familia mineral. La diferencia está en los reflejos: la piedra de sol centellea en destellos cobrizos (aventurescencia) y la piedra lunar difunde un resplandor azulado que se desliza bajo la superficie (adularescencia). La tradición hizo con ellas un dúo.
¿Puede estar al sol?
Sí, es una de las pocas piedras a las que la exposición directa no afecta: sus destellos vienen de laminillas metálicas estables, no de un color fotosensible. Protégela más bien de los golpes y de los cambios bruscos de temperatura.
¿Y de los golpes?
Ahí sí conviene tener cuidado. Como todos los feldespatos tiene planos de exfoliación, líneas internas por las que puede partirse limpiamente. Evita los limpiadores de ultrasonidos de la joyería y guárdala sola, sin que roce con piedras más duras.

Fuentes

  • Judy Hall, The Crystal Bible, Godsfield Press, 2003.
  • Robert Simmons & Naisha Ahsian, The Book of Stones, North Atlantic Books, 2007.