Litoterapia · los perfiles
Los cristales, uno a uno.
Treinta y ocho cristales contados a través de la tradición, el símbolo y la mineralogía: su historia, sus asociaciones y cómo cuidarlos. Un espejo, nunca un remedio.
- Ágata de encaje azul El ágata de encaje azul es la piedra de la palabra suave.
- Aguamarina La aguamarina lleva el tono claro de las aguas en calma, un azul transparente que la tradición vincula a la garganta y a la palabra serena.
- Amatista La amatista es la piedra de la calma y del paso atrás.
- Amazonita La amazonita lleva un azul verdoso calmante que recuerda al agua clara, y la tradición la asocia a una manera suave y asentada de expresarte.
- Angelita (Anhidrita) La angelita ofrece un azul pálido lechoso, suave y reposado como un cielo velado de media tarde.
- Apatita La apatita despliega un azul verdoso luminoso que evoca una laguna atravesada por la luz.
- Aventurina verde La aventurina verde es la piedra de la apertura confiada.
- Calcita naranja La calcita naranja lleva el calor de la fruta madura y la franqueza de una mañana soleada.
- Celestina (Celestite) La celestina es un trocito de cielo posado en la mano.
- Cianita La cianita despliega sus láminas de azul profundo rayadas de luz, como fragmentos de agua congelada.
- Citrino El citrino es la piedra de un impulso alegre hacia adelante.
- Cornalina La cornalina es la piedra del impulso creativo y del apetito de actuar.
- Crisoprasa La crisoprasa despliega un verde manzana tierno, fresco como una hoja en primavera.
- Cuarzo ahumado El cuarzo ahumado lleva un tono marrón translúcido, casi rozado por el humo, y la tradición lo ve como una piedra de enraizamiento que te ayuda a poner los pies de nuevo en el suelo.
- Cuarzo rosa El cuarzo rosa es la piedra de la ternura hacia ti misma.
- Cuarzo transparente (Cristal de roca) El cuarzo transparente, también llamado cristal de roca, es la piedra de la claridad y de la intención.
- Fluorita La fluorita juega con todos los colores, del verde tierno al violeta pasando por el azul, y la tradición la asocia a una mente clara y bien ordenada.
- Granate (almandino) El granate lleva el rojo profundo del fuego interior, un tono burdeos que la tradición vincula a la raíz y al impulso vital.
- Hematita La hematita tiene ese brillo gris metálico denso y liso, y la tradición la asocia a la estabilidad y al enraizamiento.
- Howlita La howlita es una piedra de respiración pausada, blanca con vetas grises como un cielo que se serena.
- Jade (nefrita/jadeíta) El jade es una piedra de armonía y equilibrio sereno, venerada desde hace mucho en muchas tradiciones.
- Jaspe rojo El jaspe rojo es una piedra de tierra y perseverancia.
- Labradorita La labradorita es la piedra del umbral, la que protege manteniendo la mente abierta.
- Lapislázuli El lapislázuli viste un azul profundo salpicado de motas doradas, como un pequeño cielo nocturno, y la tradición lo asocia a la palabra verdadera.
- Lepidolita La lepidolita pasea por hermosos tonos de lila y rosa violáceo, y la tradición la ve como una piedra calmante que te invita de vuelta a la calma.
- Malaquita La malaquita despliega sus bandas verdes como ondulaciones, y la tradición la asocia al valor frente al cambio.
- Obsidiana negra La obsidiana negra nació del vidrio volcánico, lisa y profunda como un espejo oscuro, y la tradición la trata como una guardiana de los límites.
- Ojo de tigre El ojo de tigre es la piedra de la seguridad serena.
- Ónice (calcedonia) El ónice muestra un negro denso y profundo, a veces con bandas, de superficie lisa y tranquilizadora.
- Piedra de sol La piedra de sol lleva reflejos naranjas y melocotón salpicados de destellos, una luz alegre que la tradición vincula al plexo solar y al impulso creativo.
- Piedra lunar La piedra lunar tiene un brillo lechoso que parece guardar un poco de luz de luna, y la tradición la asocia a lo femenino, a los ciclos y a las emociones que aprendes a acoger.
- Pirita La pirita lleva el brillo dorado del metal, una luz franca que la tradición vincula al plexo solar, a la confianza y al resplandor interior.
- Prehnita La prehnita tiene el tono verde pálido del rocío de la mañana, traslúcido y reposado.
- Rodonita La rodonita mezcla un rosa cálido con finas vetas negras, como una ternura atravesada de profundidad.
- Selenita (yeso) La selenita es la piedra del espacio limpio y de la levedad.
- Sodalita La sodalita mezcla azul profundo y blanco en vetas tranquilas, un tono que la tradición vincula a la garganta y al tercer ojo, a la claridad mental.
- Turmalina negra (Chorlo) La turmalina negra es la piedra del enraizamiento y de los límites trazados.
- Unakita La unakita casa el verde musgo y el rosa tierno en una misma piedra, como un paisaje que reconcilia dos tonos.