Ayuda · tus cálculos

¿Los cálculos son de verdad precisos? sí, y la única incertidumbre que queda viene de ti.

Sí. Las posiciones planetarias de Nohemia salen de rutinas astronómicas modernas, la misma familia de cálculos que la de las efemérides profesionales: la precisión se juega muy por encima de lo que una interpretación pueda distinguir. Nada se copia de un libro ni se introduce a mano: estaciones, retrogradaciones, fases de la luna y cartas se recalculan desde la efeméride. La única incertidumbre que cuenta viene de otra parte: la hora de nacimiento que aportas.

Lo esencial

Motor
efeméride astronómica calculada, nada copiado
Precisión del cálculo
más allá de lo que una interpretación pueda distinguir
Horas mostradas
al minuto, en hora de París en el almanaque
La variable real
la precisión de tu hora de nacimiento
El lugar
tu ciudad basta: unos kilómetros no desplazan un ascendente

¿De dónde salen las cifras?

Todas las posiciones que lees en Nohemia salen de un cálculo astronómico, nunca de una tabla copiada. Las rutinas que usamos pertenecen a la misma familia que las de las efemérides profesionales: recolocan cada planeta sobre el zodiaco en el instante pedido, y su precisión se juega muy por encima de lo que una interpretación pueda distinguir.

En la práctica: la próxima luna llena va fechada al minuto, en hora de París; las retrogradaciones se calculan estación tras estación; cada estación astrológica empieza en la entrada exacta del Sol en su signo. Y cuando calculas tu carta, cada planeta queda colocado al grado, en el minuto de tu nacimiento.

La variable real es tu hora

La incertidumbre nunca viene del cálculo; viene de la hora que aportas. Una hora tomada de tu partida de nacimiento da un ascendente fiable; un «hacia las ocho» da un ascendente probable; una hora desconocida deja el ascendente y las casas en suspenso, sin impedir que el resto de la carta hable.

Buena noticia: pide una copia literal de tu partida de nacimiento al registro civil donde se inscribió tu nacimiento; la hora casi siempre queda consignada ahí al minuto, y es más fiable que la memoria familiar. En su defecto, calcula para el mediodía: tus posiciones planetarias siguen siendo correctas (solo la Luna puede cambiar de signo a lo largo del día), únicamente el ascendente quedará incierto mientras falte la hora. Para el lugar, tu ciudad basta: no hace falta buscar coordenadas exactas, unos kilómetros no desplazan un ascendente.

Recalculado cada noche, releído en cada tránsito

El almanaque se regenera cada noche: la luna del día, el cielo del momento, las ventanas de retrogradación salen siempre del mismo motor, con los valores frescos. Lo que lees un martes por la mañana se ha recalculado para ese martes.

En la aplicación, la misma disciplina: tu carta natal se calcula desde tus datos de nacimiento reales, y luego se relee en cada tránsito. La lectura puede ser suave y contemplativa; el cálculo que la sostiene, en cambio, guarda una exactitud de relojería.

Preguntas frecuentes

¿Por qué importa tanto la hora de nacimiento?
Porque el ascendente cambia de signo más o menos cada dos horas, y las casas se desplazan con él. Los planetas, en cambio, se mueven despacio: con unos minutos de diferencia, sus posiciones aguantan. Es por tanto el ascendente quien paga el precio de una hora vaga, no el resto de la carta.
¿Pueden las posiciones diferir de otro sitio?
Entre dos sitios serios, las posiciones planetarias coinciden: el cielo es el mismo para todo el mundo. Las pequeñas diferencias que puedas ver se deben a convenciones de visualización: la zona horaria de las horas, el redondeo de los grados, el sistema de casas elegido. En el almanaque, las horas se dan en hora de París.
¿Se actualizan las páginas del sitio?
Cada noche. Los horóscopos con fecha, el calendario lunar y los eventos del cielo se recalculan desde la efeméride en cada reconstrucción del sitio: los valores que lees son los del día, no los de un archivo guardado.