Luna nueva · 28 de febrero de 2025

Luna nueva del 28 de febrero de 2025

La luna nueva de febrero de 2025 cae el viernes, 28 de febrero de 2025 a las 01:45, hora de Madrid, en Piscis. La hora proviene de un cálculo astronómico real, al minuto: es el instante exacto en que la Luna se encuentra con el Sol, estés donde estés.

Los datos exactos

Fecha
viernes, 28 de febrero de 2025
Hora exacta (Madrid)
01:45
Hora UTC
00:45
Signo
Piscis

Lo que tiñe esta lunación

Es la última luna nueva del ciclo zodiacal, justo antes de que Aries vuelva a lanzar la rueda: un umbral más que una partida. Piscis es un agua mutable, el signo de la duodécima casa: los sueños, la vida interior más difusa, los retiros, la compasión, todo lo que pasa cuando uno deja de querer. Sembrar aquí desconcierta a los espíritus prácticos: la semilla de Piscis no tiene forma nítida, y es su naturaleza. Aquí se planta una cualidad de ser más que un objetivo: más dulzura hacia uno mismo, una práctica contemplativa (soñar, meditar, deambular, cada cual con su agua), un perdón que por fin se decide considerar, una escucha de la intuición que se ha hecho callar demasiado tiempo. El ambiente de la lunación es poroso: las fronteras se adelgazan, los sueños nocturnos hablan más fuerte, la sensibilidad lo capta todo, lo mejor y el exceso por igual. La tradición lee aquí el momento de la disolución fecunda: antes de volver a empezar, depositar. Demetra George describe la fase oscura de la Luna como el tiempo en que lo viejo se composta para nutrir lo nuevo; en Piscis, ese compostaje se vuelve casi palpable. No le pidas a esta lunación un plan: pídele un agua clara. ¿Qué, en ti, pide ser perdonado, depositado, o simplemente dejado reposar? Siembra eso: el descanso también es una intención. La rueda volverá a empezar bastante pronto, y partirás más ligero de lo que hayas aceptado disolver aquí.

El retrato completo de esta lunación, para leer antes del día: luna nueva en Piscis.

Un ritual sencillo para acogerla

La noche de la luna nueva, prepara tu sueño como un viaje: una habitación apaciguada, un cuaderno y un lápiz a mano, y antes de apagar, una pregunta planteada suavemente a la noche (una sola, abierta). Al despertar, anota todo lo que quede del sueño, aunque sean tres imágenes sin pies ni cabeza: en Piscis, las respuestas llegan en lengua de agua, hay que recogerlas antes de que se evaporen. Durante el día, regálate un momento sin meta: música tumbado, una caminata lenta, un baño. Tu intención, formúlala de la manera más simple («dejo...», «acojo...») y dila una vez en voz baja, como quien confía algo a la corriente.